Los alcarreños vencieron ante un abarrotado pabellón David Santamaría
Los alcarreños vencieron ante un abarrotado pabellón David Santamaría
Balonmano

La espectacular racha que ha perdido el Barcelona de balonmano

Empata a 26 con el Guadalajara después de 133 victorias consecutivas

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Se trataba de uno de esos récords increíbles que parecían no tener fin, pero anoche en Guadalajara el Barcelona tiró por la borda su racha victoriosa de 133 victorias consecutivas en la Liga Asobal. Es tal el dominio de los azulgranas en la competición doméstica, que llevaban desde el 18 de mayo de 2013 ganando uno tras otro sus encuentros ligueros. El último verdugo del Barça había sido el Naturhouse La Rioja. Y ayer le tomó el relevo el Guadalajara, que aunque no consiguió vencerle, sí que arrancó un empate (26-26), una proeza que hace historia para el modesto equipo alcarreño que lidera con 45 años el legendario guardameta Jose Javier Hombrados. Incluso estuvo a punto el Guadalajara de hacerse con la victoria. Sin embargo, Pérez de Vargas detuvo el último lanzamiento de Chema Márquez y frustró una hazaña aún mayor.

El Barcelona salió decidido a por el partido y mandó desde el principio. El Quabit, sin nada que perder, plantó cara al líder y se sujetó al parqué con todas sus armas y una hinchada entregada, que hoy llenó en Municipal David Santamaría. N'Guessan comandó los primeros ataques visitantes, elevándose y disparando desde los nueve metros mientras en el cuadro local respondía el pichichi Márquez, muy vigilado.

Los morados defendían con criterio y con coraje, pero al Barcelona le sobran recursos, y cuando fue necesario buscó a los extremos para finalizar las jugadas. Mediada la primera parte, con el rival cuatro goles arriba (5-9), César Montes decidió detener el crono. No quería el técnico cordobés que el partido se rompiese a las primeras de cambio. Y acertó, ajustando la defensa y dando oxígeno a sus guerreros.

Los pupilos de Xavi Pascual comenzaron a errar sus lanzamientos, y el Quabit, poco a poco, se acercó en el marcador, hasta que con 11-12 el técnico catalán pidió tiempo muerto. La arenga surtió efecto, porque el Barça volvió a despegar, marchando al vestuario con cierta ventaja (13-17). En buena medida espoleados con el relevo en los extremos.

Cuando el Quabit empezaba a acusar el cansancio de mantener un pulso con el Barcelona, Jota Hombrados desplegó su talento bajo palos para mantener vivos a los suyos. Javi García retornó en ataque a la línea de seis metros, que había ocupado durante unos minutos Fuentes. Nacho Moya puso las tablas mediada la segunda mitad (22-22), y Víctor Vigo disparaba al poste una bola que pudo poner por delante a los morados.

Tomás y Ariño volvieron a dar oxígeno al Barça, pero el Quabit se resistía a despegarse en el marcador. Restaban diez minutos de encuentro y Xavi Pascual detuvo el reloj. No contemplaba el escenario de una segunda derrota consecutiva. El ataque del Barça no carburaba, y la defensa del Quabit se había hecho gigante. Restaban dos minutos y los alcarreños iban por delante (26-25). Valero Rivera, infalible, empató el partido.

En el último minuto, Chema Márquez se la jugó desde nueve metros pero Pérez de Vargas detuvo el lanzamiento. No hubo tiempo para más. Fuera de tiempo, un todavía desaparecido Palmarsson estrelló la pelota contra la barrera. Un punto que sabe a gloria en Guadalajara, que se aproxima al merecido premio de disputar la Copa Asobal.