España, campeona de Europa de balonmano
España, campeona de Europa de balonmano - EFE

BalonmanoUn deporte de mileuristas

Por sueldos y estabilidad, el jugador español mira al extranjero

Actualizado:

El balonmano español es campeón de Europa, pero también es mileurista. Es el envés del oro. Este fin de semana regresa la Liga Asobal, con sus pabellones a media asta y sus sueldos de supervivencia. Solo el Barcelona sigue escapando de esta realidad. Con un presupuesto de unos ocho millones de euros, se puede permitir fichajes estrellas y nóminas acorde a la calidad de sus jugadores. Pero es el oasis dentro del desierto porque la mayoría de clubes subsiste como puede y «paga» también como puede.

6.000 euros puede ser la nómina más alta en un club como el Barcelona, con un presupuesto de 8 millones.

2.500 euros puede cobrar un jugador de mucha calidad en otros equipos de la Liga Asobal.

1.000 euros es la media, aunque muchos ni llegan y reciben otro tipo de compensación.

«Hace unos años, con los patrocinios de la construcción es posible que se pudiera cobrar unos 20.000 euros mensuales. Ahora creo que, fuera del Barcelona, la mayoría es mileurista», cuenta Javi García, del Balonmano Guadalajara.

Algunos clubes se las arreglan para compensar esos sueldos bajos con facilidades para el alojamiento o la manutención. Pequeñas ayudas para que la pasión no se agote por la razón del día a día. A veces, incluso, la calidad demostrada en la pista es más alta que las expectativas, y clubes que podrían aspirar a jugar en competiciones europeas renuncian a ello porque no pueden permitirse los desplazamientos. La mayoría compaginan estudios o un trabajo por la mañana con su dedicación en la pista.

Además de los sueldos, que varían mucho en función de la posición o del club, lo que más se valora es la estabilidad, y en eso España todavía tiene sus dificultades. «En Alemania y en Francia son legales, no hay dinero negro ni contratos raros. Ningún equipo está un mes sin cobrar. Hay gente en la selección que estuvo sin cobrar. Yo estuve siete meses sin cobrar. No hay estabilidad porque no te asegura que te paguen y eso hace que rindas menos. Tenemos que copiar a la gente que lo hace bien. Ese es el futuro», dice Guardiola.

Una situación insostenible en el tiempo por la que muchos decidieron buscarse un hueco en el extranjero. Las ligas europeas más poderosas, la francesa y la alemana, tienen equipos con presupuestos que van de los 8 a los 12 millones, o incluso hasta los 18 del PSG francés. Catorce jugadores de la selección gala juegan en su propia liga. Siete españoles de oro juegan en casa.