Par de banderillas de Curro Javier en el dibujo de Humberto Parra
Par de banderillas de Curro Javier en el dibujo de Humberto Parra - ABC
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CONTRACRÓNICA

¡Tejera, música para las cuadrillas!

El sevillano Curro Javier escuchó la música en la Maestranza tras dos grandes pares de banderillas

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Las cuadrillas también torean. Aunque a veces se nos olvida, los hombres de plata son una parte muy importante en la lidia y en las faenas. El triunfo o el fracaso de sus matadores depende en muchas ocasiones de cómo se hagan las suertes. Y el viernes de preferia, en el ruedo de la Maestranza, dejaron constancia de ello las cuadrillas de tres figuras del toreo.

Los hombres de Miguel Ángel Perera brillaron con luz propia, con la mención especial de un sublime Curro Javier que escuchó de nuevo la música de Tejera. Con el primero, la cuadrilla estuvo perfecta. Se desmonteraron Guillermo Barbero y Javier Ambel que es fijo en los premios de la Real Maestranza. Y Curro Javier estuvo magistral con el capote, colocando siempre al toro de un solo capotazo.

Pero lo mejor llegó en el cuarto cuando el de Sanlúcar la Mayor se jugó la vida en los pitones. Tras un primer par de bandera, se dispuso a rematar la tarde. Cuadró el sevillano en la cara, clavó en todo lo alto y el de Olga Jiménez le tiró un pitonazo al muslo que le rasgó de arriba a abajo la taleguilla. El toro hizo por él en el suelo y el capote salvador de Julio López le hizo un quite providencial que estará anotado como candidato a los premios «Doctores Vila» del equipo médico de Sevilla. Antes el público había protestado los «capotazos de más» de Ambel que no hacía otra cosa que enseñar al toro a embestir.

Ninguno de los hombres de Talavante, saludó pero cuajaron, en conjunto, una completa actuación. Valentín Luján estuvo perfecto en la lidia del segundo, con los capotazos justos con la finalidad de dejar al toro colocado en suerte para que Juan José Trujillo clavara dos buenos pares, siempre en la cara y asomándose al balcón. No llegaron a saludar pero hicieron los tiempos de forma impecable. El quinto derribó al picador pero escondía una mansedumbre que intentó «tapar» Trujillo en la brega.

Los banderilleros de Roca Rey también protagonizaron momentos destacados. Saludaron Domínguez y Paco Algaba. Al tercero, que salió descoordinado y fue devuelto lo llevó hasta los chiqueros Juan José Domínguez mostrándole el capote desde el callejón. Luego Francisco Durán «Viruta» bregó siempre de un capotazo y sin castigar para darle aire al toro. Y luego Roca Rey brindó a su apoderado y descubridor, el maestro José Antonio Campuzano que por respeto no quiso pisar el ruedo sin estar vestido de luces.

La complicidad del peruano con su cuadrilla, con quien comparte numerosas fotos en Instagram, se pudo ver en otro detalle. El propio Domínguez consoló a su matador cuando se lamentó de la mansedumbre del tercerp bis, que se rajó a las tablas en cuanto vio la oportunidad. Con la tarde ya metida en noche, le tocó lidiar al sexto, un sobrero de Torrestrella al que colocó en suerte con el gesto torero de andar para detrás y evitar capotazos.

No fue tarde para picadores. Se aplaudió por no picar y solo Miguel Ángel Muñoz abandonó el ruedo ovacionado tras ser derribado por el quinto. Quizá haya mejor tercio de varas en la de Victorino este sábado. Por cierto que este viernes 13 se cumplía el segundo aniversario del indulto de «Cobradiezmos», un toro no de música sino de concierto de la «Bandatejera».