Morante de la Puebla, en El Puerto
Morante de la Puebla, en El Puerto - FRANCIS JIMÉNEZ
Temporada de verano

La clase de Ginés Marin corta oreja y Morante pone la torería en El Puerto

Un Cayetano dispuesto sustituyó a Manzanares en otro deslucido encierro de Cuvillo

El Puerto de Santa María (Cádiz)Actualizado:

De Huelva a El Puerto habían pasado veinticuatro horas. Casi los mismos protagonistas. Morante de la Puebla y Núñez del Cuvillo. Cayetano entró -como el sábado Talavante- por el lesionado Manzanares. Las cosas no habían salido en las fiestas Colombinas así que quedaba un bis para mejorar. Pero Cuvillo no mejoró. Morante no tuvo toro y tampoco espada así que de nuevo de vacío, al igual que Cayetano. el joven Ginés Marín completaba el cartel y fue quien tocó pelo.

Marín se presentaba en la Plaza Real y estuvo a punto de abrir la puerta grande. Le cortó la oreja al tercero, un cinqueño camino de cumplir los seis, al que recibió con temple a la verónica. Dosificó el castigo en el caballo, los hombres de plata brillaron -saludaron Fini y Manuel Izquierdo- y brindó a Vicente Amigo que estaba en el callejón. En el momento de la verdad de quedarse solo, Marín consiguió meter a «Humoso» en el canasto, aguantando las dudas del toro con lucidos cambios de mano y gustándose en los de pecho. Al natural llegaron los mejores momentos de la faena que abrochó con manoletinas mirando al tendido. La media en buen sitio sirvió para que el toro doblara la manos y llegara el trofeo.

Otro le pidieron en el sexto pero el presidente no lo concedió. Cuando salió el último sonó el fandango entre el público. Marín tenía la oportunidad de redondear su particular marcador ya que sus compañeros lo habían dejado en blanco, así que brindó la faena a un jabonero que no tuvo clase y salía del muletazo con la cara a media altura. Se empeñó el torero en sacar faena y no cejó en su empeño hasta las bernadinas finales.

No se hizo de rogar Morante de la Puebla que se puso a torear a la verónica como sabe. Meciendo la embestida, con lentitud y ganando terreno con naturalidad. Y hubo más en el quite: una, dos, tres y la media entre los olés del tendido. Pidió el cambio de tercio. El toro ya estaba picado, no estaba sobrado de fuerzas, así que comenzó por doblones obligándolo lo justo para sacarlo más allá del tercio. La faena, plena de naturalidad y detalles, continuó en los medios donde logró fijar al toro con un leve toque de muleta, como un pase por la espalda. Luego pasó de todo. Pinchó sin soltar Morante y se echó el toro dos veces y otras dos se levantó. La faena estaba hecha y la ovación fue merecida.

El segundo cartucho se quemó rápido ya que el cuarto se lastimó la mano en el primer lance de recibo. El sobrero pesaba casi cien quilos más que el titular y salió suelto del capote del cigarrero que lo intentó también en el quite, con delantales, verónicas, un galleo y detalles toreros. En banderillas, la ovación se la llevó Ginés Marín que le hizo un quite providencial a José Antonio Carretero que estaba casi cogido. Había muchas ganas de ver a Morante que tenía las mismas ganas de torear que el público de verlo. Se templó con la diestra y luego al natural y volvió a vaciarse en muletazos cadenciosos. Tras cambiar la espada hubo tiempo para un farol y otra serie con la zurda. Se atascó la espada y no pudo ser.

Tampoco pudo Cayetano que recibió al segundo con un farol antes de lancearlo a la verónica, el mismo palo del quite pero a pies juntos, que acabó deslucido cuando le enganchó el capote en el remate. El Cuvillo se vino arriba en banderillas donde la cuadrilla brilló a gran altura, sobre todo Iván García que clavó en todo lo alto. De rodillas pegado a las tablas se plantó el diestro para iniciar faena que continuó en los medios sacando al toro corriendo para detrás sin un solo muletazo y fijándolo con un quiebro. Ahí se acabó todo ya que el astado se quedó sin fuelle y lo que vino después fue un trasteo con ganas por parte del torero pero sin emoción.

El quinto salió sin mucho brío al ruedo pero metió bien la cara en los capotes así que el torero se encaminó presto a brindar al público. Cuando fue a buscarlo Cayetano, el astado se fue al otro lado de la plaza. De nuevo un solvente Iván García lo trajo de un solo capotazo hasta el burladero. De hinojos prologó el diestro, que le buscó las vueltas e insistió, pero «Rescoldito» además de soso se iba cada vez que podía. Llegó al tendido con desplantes de rodillas y de acertar con los aceros igual le hubieran pedido la oreja.

PLAZA DE TOROS DE EL PUERTO. Toros de Núñez del Cuvillo. Desiguales de presentación y juego. 1º flojo, se echó y pitado en al arrastre; 2º sin fuerzas, 5º rajado. Destacó el 3º

MORANTE DE LA PUEBLA, de verde Macarena y oro. Pinchazo y se echa el toro (ovación y saludos) y pinchazo, estocada y tres descabellos (ovación tras dos avisos)

CAYETANO, de Purísima y oro. Pinchazo y estocada (saludos) y estocada tendida y dos descabellos (saludos)

GINÉS MARÍN, de San Esteban y azabache. Media (oreja) y estocada y descabello (saludos tras petición y aviso)

Tres cuartos de entrada. Saludaron Iván García, Alberto Zaya, Jesús Díaz «Fini», Manuel Izquierdo y José Antonio Carretero