Sebastián Ritter, en un derechazo de mano baja
Sebastián Ritter, en un derechazo de mano baja - Efe

Ritter corta una oreja y Roca desata la locura en Medellín

El peruano y Castella pierden trofeos por la espada en la feria colombiana, que comenzó con un emotivo homenaje a Fandiño, ídolo en la plaza colombiana

MEDELLÍNActualizado:

El diestro colombiano Sebastián Ritter se convirtió en el triunfador de la primera de abono de la Feria de La Macarena de Medellín al cortar la única oreja de la tarde.

Sus alternantes, el francés Sebastián Castella y el peruano Andrés Roca Rey, estuvieron cerca de alcanzar trofeos pero los fallos con la espada se interpusieron a sus ilusiones.

El encierro de Juan Bernardo Caicedo fue bien presentado y de juego desigual. La plaza registró media entrada.

La suerte de la primera de abono de la Feria de La Macarena tropezó con el infortunio. De hecho, la única oreja de la tarde la cortó el local Sebastián Ritter y bien pudo estar acompañada de otros trofeos de no mediar el desacierto con la espada de sus compañeros de terna, Sebastián Castella y Andrés Roca Rey.

Igual pasó con el encierro de Juan Bernardo Caicedo, de notable presentación, pero con altas y bajas en su desempeño.

Roca Rey, en una larga cambiada de rodillas
Roca Rey, en una larga cambiada de rodillas-Efe

Por ejemplo, en su primero, Sebastián Castella se encontró con la complejidad de un animal que no dio pelea. En sus chicuelinas y estatuarios el francés halló la única respuesta de los tendidos.

La suerte tampoco le ayudó en el cuarto original, que se rompió un pitón para obligar a la llegada al ruedo a un cuarto bis del hierro de La Torre. Con él, Castella mandó para elaborar una faena en la que supo tapar las justas condiciones del toro. El desacierto con la espada cerró la puerta a algún reconocimiento del palco.

El segundo de la tarde se movió en principio y dejó aire de cosas grandes al ir de largo al caballo. No tuvo igual final. Pero en cambio, Sebastián Ritter sÍ se mantuvo en una misma línea: la de ligar cuando hubo cómo y la de arrimarse hasta poner a la gente de su lado. Una oreja fue el premio a esa entrega.

Y otro arrimón sobrevino en el quinto, que tuvo la tendencia a pararse. Ritter terminó metido en los pitones, luego de sacar muletazos por bajo de mucho mérito.

La cima de la primera mitad de esta tarde de apertura de la feria la protagonizó el tercero bis, un bravo con el que Andrés Roca Rey hizo de la plaza el epicentro de un cataclismo con su variedad y arrojo. Aparte, no faltaron los momentos de pureza, especialmente en una serie de naturales. La espada frustró los trofeos, aunque la petición se hizo permanente pese a los pinchazos.

El sexto no permitió nada y Roca Rey porfió sin resultados. Palmas de agradecimiento.