Gonzalo Caballero, en uno de las tres espeluznantes cogidas que sufrió en Cuatro Caminos
Gonzalo Caballero, en uno de las tres espeluznantes cogidas que sufrió en Cuatro Caminos - Serrano Arce

Gonzalo Caballero: «Necesito sentir el toro a milímetros de mi piel»

Herido en la Feria de Santander, reaparece este domingo en el coso cántabro de Tudanca

MADRIDActualizado:

El torero Gonzalo Caballero reaparecerá este domingo en la localidad cántabra de Tudanca, tan sólo nueve días después del percance que sufrió en Santander, porque necesita «sentir de nuevo el calor del toro a milímetros de mi piel», ha manifestado a Efe el propio espada madrileño.

Caballero ha confesado también que, a pesar de los fuertes dolores que padece y de llevar aún puestos los puntos en su pierna derecha, le urge «vivir la liturgia» de una tarde de toros.

«La soledad de la habitación del hotel, los nervios y los miedos previos al paseíllo, la magia que nace al enfrentarse cara a cara con un animal bravo, el calor de los tendidos... Todos y cada uno de esos instantes son fundamentales para mi forma de entender la vida», asegura.

De ahí que haya hecho «oídos sordos» a los consejos de los médicos y haya decidido reaparecer en Tudanca (Cantabria) «con todas las consecuencias», ya que, como él mismo reconoce también: «No estoy ni mucho menos al cien por cien físicamente».

«En mi caso, a no ser que sea algo de fuerza mayor, no puedo permitirme perder ni un solo contrato, pero también mi propia alma de artista necesita sentir cuanto antes el calor del toro a milímetros de la piel, esa sensación única que solo los toreros podemos percibir y que es como una dependencia para poder vivir», reconoce el joven torero madrileño.

Gonzalo Caballero (Torrejón de Ardoz, 1991) es una de las grandes promesas del toreo madrileño. Su concepto, que aúna personalidad, gusto y mucho valor, no deja indiferente a nadie, y precisamente por el sitio que pisa y el riesgo que asume cada tarde hace que los toros le castiguen mucho, algo que la gente suele reconocerle también por la expectación que genera.

Para ello, y después de Madrid, Torrejón de Ardoz y Santander, Caballero afronta un verano «muy ilusionante», con un «buen puñado» de corridas en los próximos meses, que necesita «como agua de mayo» para progresar y crecer como torero, que es lo que «más» necesita ahora mismo.