Cultura - Teatros

José Luis Gómez: «En esta Celestina se escuchará el texto de Rojas de verdad»

El actor y director se mete en el personaje de la famosa alcahueta en la función que se estrena en el teatro Central

El actor José Luis Gómez
El actor José Luis Gómez - VANESSA GÓMEZ
Marta Carrasco Sevilla - Actualizado: Guardado en: Cultura , Teatros

Llegó José Luis Gómez (Huelva, 1940), al teatro Central. La cita era para presentar la obra que este fin de semana se estrena en el coliseo de la Cartuja, «La Celestina» de Fernando de Rojas, con la producción del teatro de la Abadía y la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

Pues estábamos en que llegó José Luis Gómez, el actor y director teatral, y de repente apareció el académico de la Real Academia Española, y nos mantuvo durante casi una hora pendientes de su discurso, como si fuera de ingreso... en el mundo del XVI.

Porque para José Luis Gómez esta Celestina, papel que él mismo interpreta, ha sido un viaje iniciátivo para descubrir la verdadera historia de España, sumergirse en el siglo XVI y desenmascarar los hilos conductores de la Inquisición, el converso Torquemada, Carlos V, la aparición de Lutero y la ruptura, la carrera de Indias, el papa español Alejandro VI, su relación con los príncipes alemanes, la ilustración, la imprenta..., «pero yo no soy un académico, soy un actor. Estoy en la Academia porque aprendo mucho», señaló.

Su relato meditado ante un público insólito, se convirtió en una reivindicación de la palabra y del texto. «La Celestina es un texto escrito por un hombre de 23 años que relata el submundo de los sirvientes con una crudeza enorme y todo lo demás. Un texto blasfemo, que se hizo en pleno nacimiento de la Inquisición, cuando aún ésta no se había adueñado de la conciencia de los españoles. Quince años después hubiera sido imposible.».

El texto

Su preocupación por la obra se orignó al ver que los jóvenes artistas tenían dificultades con el texto del siglo XVI, «creía que había que mirarlo más a fondo y me puse a estudiar y luego a trabajar con la filóloga, Brenda Escobedo».

Su obsesión ha sido respetar el texto de Fernando de Rojas, «un hombre joven, culto, hijo de un judío converso al que dicen, vió morir en la hoguera. Rojas escribió la Celestina y luego nunca más volvió a escribir».

Según cuenta este director y actor teatral que ha pasado al mismo tiempo de intepretar a Unamuno a ser la Celestina, «zarandeado por ambos», ninguna palabra ha sido sustituida en el texto de la obra, «el teatro español tiene un problema con los clásicos. Creemos que hablar bien en el escenario es pronunciar bien, y eso es lo mínimo. Pero la lengua es sonido y sentido. Nosotros en la Abadía llevamos años haciendo trabajos de elocución, sobre cómo hablar para expresar los conceptos,, y de alocución».

Dice haber intentado en la función ser leal a Rojas, a su lengua, «la lengua nos constituye y a través de ella nos socializamos y conocemos el mundo».

José Luis Gómez se entusiasma cuando habla de La Celestina, «que fue la primera obra traducida al inglés. Primero escribió una versión y le animaron a alargarla, y lo hizo. Juan Goytisolo, gran conocedor de la obra, dice que hay en ella un rasgo antisemítico en la cultura española, no sólo contra los judíos, sino también contra todo lo musulmán».

Para el actor, trasmutado en Celestina, «una alcahueta y hechicera, esto es muy importante», en la obra, «las únicas leyes que rigen este universo son el poder del dinero y el sexo. Hoy día tiene una terrible vigencia».

Habla de la escenografía, «vamos a hacer otra versión nueva, pero en ésta estoy contento porque es la única vez que se ve la ciudad, y cómo se vive en ella. Yo no soy partidiario de la violación de las obras, no puedo modernizar ni hacer transparente el transfondo poniendo vídeos: No es mi forma de trabajar. Hay medio más nobles en el teatro para poder hacerlo».

Habla con pasión del goce del lenguaje, y de repente se transforma, desaparece el académico y aparece el actor. «Miren, el texto es así de hermoso, tiene un ritmo..., Cervantes se mira en Rojas», Y sigue, «el hecho actoral no es todo de boca, sino de todo el ser»...y entonces se convierte en Celestina hablando con Pármeno. Declama el texto y se responde..., y la magia del teatro aparece.

Mientras tanto, en su alocución ha recordado las versiones que de la Celestina hicieron Buero Vallejo o Cela, «porque los directores desconfiaban de que se comprendiera el texto original», y menciona Homero, a Emilio Lledó, «un hombre sabio y honesto» y a José Mª Ridao y su libro «Contra la historia». José Luis Gómez, será hoy y mañana la Celestina, un viaje al pasado en español original del XVI.

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