El bailaor Israel Galvan presenta su obra flamenca «La fiesta», en el Teatro Central
El bailaor Israel Galvan presenta su obra flamenca «La fiesta», en el Teatro Central - VANESSA GOMEZ

DANZA EN SEVILLAIsrael Galván: «Soy verdadero porque no olvido mi raíz»

El bailaor y coreógrafo sevillano estrena «La Fiesta» en el teatro Central los días 18 y 19 de mayo

SevillaActualizado:

Israel Galván dice que sus peores críticos son sus hijos, «mi padre ya es fan mío, pero bailar, si sé que están mis hijos en el teatro, me cuesta mucho», afirma con ese fino humor que le caracteriza-

El bailaor sevillano, artista asociado al Théâtre de la Ville de París, estrena los días 18 y 19 de mayo «La Fiesta», un espectáculo que vió la luz en el Festival de Avignon de 2017. Junto a Galván, Bobote, Eloísa Cantón, Emilio Caracafé, Ramón Martínez El Niño de Elche, Alejandro Rojas-Marcos, Alia Sellami y Uchi.

«En «La Fiesta» se desvelan cosas que están en mi subconsciente. He bailado desde chico, he visto la vida de noche y los niños actuábamos a unas horas...., cosa que hoy sería impensable. Salía más de noche de chico que ahora», bromeó el bailarín.

Dice que en «La Fiesta» ha podido incluir cosas que normalmente no haría en un espectáculo al uso, «he sido muy libre y he podido incluir la fuerza del grupo, yo que siempre soy muy individual. En esta fiesta hay de todo, hasta un aguafiestas. Que el público lo descubra», afirmó.

«La Fiesta» según el bailaor y coreógrafo, no es un espectáculo teatral, «coreografiar en grupo, no es fácil. Recuerdo que yo era un bailaor individual, y fue cuando Mario Maya me puso en una barra a trabajar, cuando descubrí el grupo. Pertenecer a un cuerpo de baile me equilibró, y luego yo me rompí».

Israel Galván, Premio Nacional de Danza, es un bailaor que circula por los circuitos de Danza, «pero soy flamenco, mi respiración, mis sentir, mi forma de vivir es el flamenco. Quizás si me sigue gente de todo tipo es porque soy verdadero y no olvido mi raíz». Sin embargo, sus incursiones con bailarines de contemporáneo han sido exitosas, como el montaje «Torobaka» con Akram Khan, experiencia que va a repetir en 2019 con el bailarín y coreógrafo francés, Aurélien Bory. «Yo lo que busco es que flamenco no se quede quieto».

Su cuerpo ha cambiado en los últimos años, «con los años tiendo a regenerarme, tanto la mente como el cuerpo. He ganado en que sé medir las fuerzas y he perdido el miedo al público y a mí mismo, y quizás también virtuosismo, algo que veía como una lucha. Ahora he entrado en una fase mucho más libre. El baile ya es un amigo mío, antes estaba en guerra con él. Ahora me sirve para quitarme la depresión o... la gripe».

«Fla. Co. Men» fue el espectáculo bisagra que le ha llevado a hacer otros montajes. En septiembre próximo inaugurará la Bienal de Flamenco con «Arena», un montaje que se estrenó en 2004, pero que en esta ocasión hará en 360 grados en la Maestranza de Sevilla.

Galván no pierde de vista a sus maestros, «Manolo Soler, de él aprendí la limpieza del ritmo y el silencio en la percusión. Soler para siempre. Mario Maya siempre está conmigo. Soler me da la tierra y Mario el aire», afirma. Se niega a eso de «crear escuela», «me gusta profanarme a mi mismo, y cambiar de forma de bailar. Eso de mantener el «sello»..., a mi lo que me gusta es romperlo».

«La Fiesta» es un espectáculo con un gran elenco, «Pedro G Romero no hace nada y lo hace todo», dice Galván con humor, pero ahí está», bromea el bailaor sobre su ya larga colaboración con este artista.

En «La Fiesta», Israel Galván se rodea de ocho artistas de muy diversa estética y formación, bailarines y músicos, «cada uno tiene su propia lengua» en esta torre de Babel que está dirigida por uno de los más fascinantes creadores que ha dado el flamenco en los últimos años.

Por cierto, las entradas para las dos funciones en el teatro Central están ya agotadas.