Víctor Ullate y Lucía Lacarra
Víctor Ullate y Lucía Lacarra - Ballet de Víctor Ullate

Víctor Ullate abandona la danza: «Ha llegado el momento de descansar y dar paso a savia nueva»

El maestro y coreógrafo aragonés deja su compañía en manos de la bailarina Lucía Lacarra

MadridActualizado:

«Es el momento de dar paso a savia nueva, de abrir nuevos horizontes... Y también de descansar». Así justifica Víctor Ullate su decisión de dejar su compañia y retirarse de la danza. Es una decisión que llevaba meditando mucho tiempo, y que va a hacerse realidad en los próximos meses. Una de sus más destacadas alumnas, Lucía Lacarra -«es la niña de mis ojos», dice el maestro y coreógrafo aragonés- asumirá la dirección del Ballet de Víctor Ullate a partir del próximo mes de septiembre.

Víctor Ullate (Zaragoza, 1947) es una de las figuras clave de la danza en España. Bailarín, maestro, coreógrafo y director, estudió con María de Ávila, y comenzó su carrera al lado de Antonio Ruiz Soler. Fue, durante los años setenta, una de las estrellas del Ballet del Siglo XX que creó y dirigió Maurice Béjart. El creador marsellés, que se refirió a Ullate como uno de los bailarines más completos del siglo XX, le confió los principales papeles de su repertorio, entre ellos el que creó para él en «Gaîté Parisienne», inspirado en su propia vida, y donde el artista aragonés encarnaba al mismo Béjart.

Junto a él permaneció catorce años, hasta que recibió la llamada del Ministerio de Cultura en 1979 para dirigir el recién creado Ballet Nacional de España Clásico (la actual Compañía Nacional de Danza), del que fue su primera director y donde estuvo hasta 1983, una etapa marcada por los vaivenes políticos. De entonces es la coreografía «El Madrid de Chueca», en la que ya sentaría las bases de su trabajo creador futuro.

Tras varios años dedicado a la enseñanza en su escuela, en 1988 creó su propia compañía, el Ballet de Víctor Ullate, que ha sido desde entonces, en muchos sentidos, proa de la danza clásica en nuestro país. El teatro Arriaga de Bilbao, en el mes de abril de 1988, fue el escenario en el que despegó el conjunto, una de las compañias de danza españolas que ha desarrollado una mayor proyección internacional. Por ella que han pasado una buena parte de las mayores figuras internacionales de nuestra danza; desde María Giménez e Igor Yebra, que formaban parte del primer elenco de la compañía, hasta Tamara Rojo, Ángel Corella, Carlos López, Joaquín de Luz, Jesús Pastor, Rut Miró, Carlos Pinillos o Lucía Lacarra.

Precisamente será la bailarina donostiarra quien tome el relevo de Víctor Ullate al frente de la compañía, cuyo director artístico desde 1999, Eduardo Lao (pareja de Ullate además de su mano derecha) deja también el conjunto para pasar a dirigir la Fundación Víctor Ullate, creada hace una década por el coreógrafo para «apoyar y difundir la danza con una clara vocación social». «El trigésimo aniversario de la compañía me parecía un buen momento para dar este paso a un lado. Hace ya veinte años que sufrí dos infartos y me relevó Eduardo en la dirección del ballet, pero yo he seguido estando presente en el día a día de los chicos. La dirección de un ballet quema mucho. Por otra parte, yo ya no soy el que era. Tengo setenta años y estoy cansado. Y hay que abrir puertas, abrir nuevos horizontes. Siempre voy a estar ahí, siempre van a poder contar conmigo, pero ahora toca cuidar de mí y descansar».

Víctor Ullate está muy satisfecho con la elección de Lucía Lacarra como su sucesora. «Es una de mis alumnas más queridas, además de una bailarina excepcional. Siempre me ha demostrado un gran cariño: además, en los últimos años ha estado muy vinculada a la compañia, ha bailado mucho con nosotros. Es una artista muy conocida y reconocida, una gran profesional, y estoy convencido de que va a ser una magnífica directora, que va a cuidar del Ballet y de todo su legado, de todo lo que hemos hecho hasta ahora. Es un regalo maravilloso que haya aceptado dirigir la compañía».

Durante sus treinta años de vida, el Ballet de Víctor Ullate ha atravesado varias complicadas situaciones económicas. «A pesar de la ayuda de la Comunidad de Madrid, que valoro y agradezco profundamente -dice el maestro y coreógrafo-, mantener una compañía así es muy costoso. Se ha hecho un gran esfuerzo a lo largo de estos treinta años, y el Ballet no puede desaparecer. Por aquí han pasado grandes bailarines Estoy convencido de que la llegada de Lucía, con el trabajo de la Fundación, abrirá nuevos horizontes».

Si echa la vista atrás, Víctor Ullate se confiesa satistecho de estas tres décadas. «Ha habido experiencias y momentos maravillosos», recuerda. Y los singulariza en su producción de «Don Quijote», «que Clive Barnes -uno de los grandes críticos de danza de las últimas décadas- calificó como el mejor que había visto». Precisamente este ballet se va a reponer ahora en Berlín. «Nacho Duato me llamó y me dijo que lo quería para mi compañía; allí están trabajando Eduardo Lao y Ana Noya, y a principios de febrero viajaré yo. El estreno es el día 16, y estoy muy contento de poder llevarlo allí».

No quiere Víctor Ullate cerrar definitivamente la puerta a la danza -«nunca se puede decir: de este agua no beberé»-, pero por ahora no tiene intención de volver a los estudios para volver a coreografiar. «De momento no; quiero descansar y cuidarme». Su «testamento» ha sido un ballet que le ha traído muchas satisfacciones: «Carmen». «He tenido unas críticas maravillosas con este espectáculo y el recibimiento del público en todas partes ha sido espectacular», dice el maestro y coreógrafo «Es un estupendo broche de oro para mi carrera».

Una trayectoria que ha sido jalonada por diversos premios, como el Premio Nacional de Danza que se le concedió en 1989, o la medalla de Oro de las Bellas Artes, que recibió en 1996. A ellos se suma el premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en la modalidad de Danza (2003) o la Gran Cruz de la Orden del 2 de Mayo, también de la Comunidad madrileña (2013).