Cultura - Teatros

Romeo Castellucci vuelve a la historia de Moisés en «Go Down, Moses»

El director italiano inaugura una nueva edición del Festival de Otoño a Primavera de la Comunidad de Madrid

Rascia Darwish, en una escena de «Go Down, Moses»
Rascia Darwish, en una escena de «Go Down, Moses» - Guido Mencari

La casualidad -o tal vez no- ha querido que en apenas unos meses Romeo Castellucci haya visitado Madrid con dos montajes centrados en la figura de Moisés: la ópera «Moisés y Aarón», presentada en el Teatro Real, y «Go Down, Moses», que abre en los Teatros del Canal el XXXIV Festival de Otoño a Primavera de la Comunidad de Madrid. «Es una coincidencia, una casualidad no casual -dice el director italiano, una de las grandes figuras de la escena europea de nuestros días-. Antes de afrontar la ópera, estaba trabajando en la pieza teatral. Son lenguajes totalmente diferentes desde un punto de vista formal».

Un negro espiritual, «Go Down, Moses» («Desciende, Moisés») está en el origen de este montaje. «Moisés es una figura ligada a la esclavitud, una figura de liberación. Se le pide que baje porque necesitamos un pastor que nos guíe, y sin él como si estuviéramos perdidos», continúa. «Es el ser humano el que se siente abandonado. Tiene necesidad de un nuevo Moisés, hay una búsqueda de la trascendencia».

Las historias recogidas en los periódicos sobre mujeres que abandonan a sus hijos recién nacidos en lugares ocultos inspiró a Castellucci. «Son historias que siempre me han impresionado -dice-. Imagino el dolor inmenso que tienen esas mujeres por verse obligadas a abandonar a sus hijos, lo mismo que hizo la madre de Moisés».

A partir de ahí, el director italiano recreó la historia de una mujer que abandona a su niño creyéndolo Moisés. «No aparece, solo se le evoca. Nos enteramos de la historia, del razonamiento de esta mujer, durante el interrogatorio policial, en el que aparece esa idea de la esclavitud y de antigüedad». El propio Romeo Castellucci, junto con su hermana mayor, Claudia, es el autor de los textos, y firma también la escenografía, el vestuario y la iluminación. Scott Gibbons ha escrito la música, y los intérpretes son Rascia Darwish, Gloria Dorliguzzo, Luca Nava, Stefano Questorio y Sergio Scatella.

Asegura Castellucci que su espectáculo no pretende dar respuestas, sino hacer preguntas, y habla de que Moisés no es un Dios ni un salvador y que el que se cita en esta pieza no tiene por qué ser una figura ni un guía. Del mismo modo que en la ópera de Schönberg, el desierto es «el exceso de información que rodea actualmente al ser humano, el ruido». Y en él el hombre tiene la necesidad, dice el italiano, de encontrar un sentido, de encontrar una guía.

No se considera, concluye, un vanguardista. «Yo me baso en el teatro clásico. Pero todo teatro -añade- debe ser radical. Si no lo es, no es teatro. Es otra cosa: decoración, consuelo. Y el teatro no debe ser consuelo».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios