Una escena de «Playoff»
Una escena de «Playoff» - David Ruano

«Playoff»: goleada femenina

La Joven Compañía presenta su nuevo proyecto, una obra escrita por Marta Buchaca

MadridActualizado:

Un lugar tan tradicionalmente «masculino» como es el vestuario de un equipo de fútbol es el escenario en el que transcurre «Playoff», el nuevo proyecto de La Joven Compañía que se estrena en el teatro Conde Duque. El texto es de Marta Buchaca y la dirección de José Luis Arellano. La «novedad» es que ese vestuario está ocupado, sí, por un equipo de fútbol, pero femenino. «En La Joven queríamos hace tiempo -explica el director- hacer una obra protagonizada por mujeres, que los espectadores pudieran ver la obra a través de la perspectiva femenina». Con el proyecto cumple también el conjunto un antiguo deseo: escarbar sobre el deporte y el teatro. Y «Playoff» sirve para «ver qué pasaba si situábamos a un grupo de chicas en un mundo, el del fútbol, y en un entorno, el del vestuario de un equipo, tradicionalmente masculino», explica Arellano.

Es casi inevitable que aparezca la palabra reivindicación, una idea que la autora confiesa que nunca se había planteado a la hora de escribir el texto: «Pero desgraciadamente -dice- me he dado cuenta de que solo el hecho de poner a siete mujeres en escena ya es una reivindicación. Y es triste porque cuando hay obras donde el elenco es exclusivamente masculino, nadie lo destaca. “Playoff” retrata un día crucial en la vida de siete mujeres fuertes, ambicioss, poderosas e independientes. Y eso, para gran parte de nuestra sociedad, es un reivindicación».

Siete chicas son las protagonistas de esta historia que, insiste el director, «habla sobre la fragilidad del ser humano, pero también de su capacidad de superación, de su capacidad de resolver los problemas cuando se unen fuerzas». Cristina Bertol, Neus Cortès, Ana Escriu, Yolanda Fernández, Cris Gallego, María Romero y Cristina Varona son las actrices de «Playoff», una obra en la que cada una ha dejado gotas de sí misma en sus personajes. El proceso de escritura de la función arrancó con unos talleres y unas improvisaciones en las que la autora fue tratando de atrapar la esencia y la energía de cada una de ellas. Les preguntó también, cuentan las intérpretes, qué personaje y qué historia le gustaría contar a cada una. Fue el punto de partida para la escritura de una obra en la que todas se sienten identificadas. «Las mujeres -dice Cristina Bertol- tenemos necesidad de que nos escuchen».