Una imagen de «Escenas de caza»
Una imagen de «Escenas de caza» - ABC

«Escenas de caza», persecución del diferente

Alberto Velasco dirige el espectáculo, basado en la película que Peter Fleischmann rodó en el año 1969

MadridActualizado:

Tras el éxito de «Danzad, malditos», un arriesgado y feroz montaje inspirado en la película de Sydney Pollack, sus responsables, con Alberto Velasco al frente, buscaban un nuevo proyecto que de algún modo continuara la línea iniciada con aquel. Alguien puso sobre la mesa «Escenas de caza en la baja Baviera», la película que dirigió en 1969 Peter Fleischmann, en la que un homosexual es perseguido solo por su condición sexual. «Ahí ví la luz», confiesa Velasco, que dice gráficamente: «la película me vino a la cabeza como un exabrupto: tenía ganas de contar esa historia, que además está basada en una obra de teatro». Para ello ha contado con la dramaturgia de María Velasco.

La columna vertebral de «Escenas de caza» es la persecución del diferente. «La mezcla perfecta de miedo e ignorancia cocinan un odio hacia lo diferente -dice Velasco- que llega a matar a aguijonazos venenosos a quien está en la diana». Y enumera: «Ser gordo, delgado, tener un lunar en el párpado derecho, sesear al hablar, ser homosexual, ser pelirrojo, ser albino en Uganda, ser foca en el ártico, ser esquimal en Nueva York, tener cuatro dedos en la mano izquierda, ser hombre y nacer en el cuerpo de una mujer, ser mujer y nacer en el cuerpo de un hombre, ser cristiano en una sociedad musulmana, ser laico en una sociedad cristiana, tener diversidad funcional, tartamudear, un sentido del humor particular, no tenerlo en absoluto, tener los dientes rotos, no tener dientes, un ojo de cada color… El motivo para ser el blanco de la diana es aleatorio».

Una de las singularidades de «Danzad malditos» es que cada día se elegía por azar cuál de los actores iba a ganar la competición de baile que se recreaba en escena. Para «Escenas de caza» se había previsto una dinámica similar, pero , «tres días antes del estreno en Valladolid -cuenta el director- se decidió que cada actor hiciera lo mismo todos los días. Los propios espectáculos hablan, y hay que saber escucharlos. Nos dimos cuenta de que esta historia nos pedía contarla sin ese azar, y nosotros somos básicamente conadores de historias. Querer seguir jugando cuando los espectáculos no lo piden es empeñarse en seguir un camino equivocado». Con ello, sin embargo, «no se pierde en absoluto la frescura de los actores»,

Estos son Carmen del Conte, Karmen Garay, Rubén Frías, Borja Maestre, Sara Párbole, Txabi Pérez, María PIzarro-Pérez, Julio Rojas y Sam Slade; la mayoría de ellos ya participaron en «Danzad malditos», un espectáculo más coreográfico que «Escenas de caza», según su director. También repiten Alessio Meloni (escenografía), David Picazo (iluminación), Sara Sánchez de la Morena (vestuario) y Mariano Marín (música original).