Albert Boadella, en los teatros del Canal - Efe

Albert Boadella: «Despedíos de ese jardín tan bonito que es Cataluña»

El dramaturgo lleva de nuevo a los teatros del Canal su monólogo «El sermón del bufón»

MadridActualizado:

«No quiero hablar de política: me aburre», advierte Albert Boadella cuando se sienta frente a un grupo de periodistas. El objetivo del dramaturgo es hablar de «El sermón del bufón», el monólogo escrito, dirigido e interpretado por él, que vuelve el miércoles 4 de octubre a los teatros del Canal. El objetivo de los informadores, sin embargo, era conocer la opinión de quien lleva años criticando al establishment catalán sobre la actualidad.

Así que, poco a poco, Boadella ha ido deslizando sus desacomplejadas opiniones mientras iba «hablando de su libro». «Hace veinte años -ha dicho el dramaturgo- que tenía claro que esto iba a suceder en Cataluña», un lugar donde nació hace setenta y cuatro años y del que tuvo que «autoexiliarse» -son sus palabras- «espiritualmente y casi físicamente» hace veinte años.

«Despedíos de Cataluña, de ese jardín tan bonito -ha aventurado-: no me refiero a sus habitantes, sino a su territorio». La solución, lo tiene claro, hubiera sido fácil: «Cerrar TV3 durante tres meses; problema resuelto».

Estos días se ha escuchado con frecuencia la palabra represión unida al término franquista. Boadella también lo tiene claro -y él fue víctima del tardofranquismo: «Es absolutamente incomparable lo que se vive ahora con lo que fue. Están instalados en una impostura constante. Los periódicos franceses se rasgan las vestiduras pero cuando en Francia hay una manifestación, la policía y guardia civil españolas a su lado son niños de guardería».

Aunque «El sermón del bufón» no es un monólogo sobre actualidad, es inevitable que Boadella incluya alguna salpicadura. Entre las novedades que ha introducido en el espectáculo después de su estreno es «la historia de un cuadro de Tàpies que se ha visto mucho estos días, porque esos garabatos están en el Consejo Ejecutivo de la Generalitat. Digo que la culpa de toda esta patochada independentista es de los garabatos».

El arte contemporáneo es, precisamente, uno de los objetivos habituales de Albert Boadella, y esta vez no ha sido la excepción. «Estoy siempre contra el camelo en el arte. Bajo la palabra modernidad se han hecho las mayores sandeces de nuestro tiempo».

También disparó el dramaturgo contra sus compañeros de profesión. «El oficio de comediante está dominado por el pensamiento único. Todos se parecen en la ideología, en su genética siempre progre... se ha perdido pluralidad. Yo ya sé lo que van a decir sobre cada cosa las gentes de mi oficio. Es algo exasperante. Hablan en favor del cambio climático, de la paz universal... Pero nadie lo hace en favor del orden público. Había más diversidad en la época de la dictadura».