Un momento de la obra
Un momento de la obra - RICHARD DENUL
Crítica de Danza/Circo

Ratas que vuelan en el estreno nacional de la compañía The Rat Pack en el Teatro Central de Sevilla

Con una espectacular banda sonora de Chinese Man, el montaje es una delicia en la que se conjuga el circo, la danza y el teatro

SevillaActualizado:

Es curioso, pero este año parece el año de las ratas en Sevilla, las hay por todas partes, y así el teatro Central ha comenzo 2018 con la compañía, The Rat Pack, (Nido de ratas). En realidad, éste fue el nombre elegido en aquellos años dorados de Hollywood, por un grupo de actores que se reunió en torno a Humphrey Bogart en el que entró un jovencísimo Frank Sinatra. Años después el cantante era el líder del Rat Pack en el que también estaban, Sammy Davis Jr. y Dean Martin, entre otros. The Rat Pack es el nombre elegido por Peggy Donck y Xavier Lavabre de la compañía XY cuando decidieron crear una nueva forma de hacer circo, y así nació «Speakeasy», cuyo estreno en España ha tenido lugar en el teatro Central.

Los personajes: la chica pin up, el ganster, su mujer, el guardaespaldas, el traidor y por supuesto, el camarero. La obra se titulada «Speakeasy», nombre que se le daba en Estados Unidos durante los años 20, época de la Ley Seca, a los bares clandestinos, garitos donde se daban cita los mafiosos y las mujeres fatales.

Con una espectacular banda sonora de Chinese Man, el montaje es una delicia en la que se conjuga el circo, la danza y el teatro con una energía que se transmite al espectador. El coreógrafo y director de escena, Régis Truchy, compone una historia que se va desarrollando por medio de espectaculares equilibrios, volteretas sobre porteadores, danza hip-hop y capoeira, equilibrios en un trapecio en forma de aro, dificilísimas ejecuciones en barra fija, e incluso rueda cyr y por supuesto, canciones. Como hilo conductor, la actuación siempre eficaz de Xavier Lavabre, el ganster. El guión de la obra, como si fuera una película, se desarrolla a través de las interacciones de los intérpretes. No hay disciplina que se les resista y el público aplaude cada uno de los números con fervor.

Optimista y hermoso comienzo del año en el Central, con una sala llena que aplaudió en pie un montaje en el que muchos se dieron cuenta que el lenguaje del circo ha cambiado hace ya mucho tiempo.