José Antonio Marina
José Antonio Marina - ERNESTO AGUDO
AULA DE CULTURA DE ABC DE SEVILLA

«No hay nada más estúpido que decir que la memoria es la inteligencia de los tontos»

El filósofo José Antonio Marina presenta su último libro este lunes en el Aula de Cultura de ABC

SEVILLAActualizado:

La educación, junto con los mecanismos de la inteligencia y el funcionamiento de la creatividad, está en la espina dorsal del pensamiento de José Antonio Marina (Toledo, 1939), uno de los filósofos y pedagogos españoles más prestigiosos.

A la pedagogía ha dedicado varios volúmenes de su ya larga bibliografía, el último de ellos «El bosque pedagógico y cómo salir de él» (Ariel), una suerte de hilo de Ariadna para orientarse por el laberinto de las diferentes escuelas que han dominado esta disciplina, con un epílogo que sintetiza la propuesta de este autor y sus colaboradores —Mariola Lorente Arroyo y María Teresa Rodríguez de Castro— para alcanzar una filosofía de la educación que reivindica el papel de la memoria como base de la creatividad y que sirva de punto de partida para superar retos tan importantes como la necesidad de formación permanente, imprescindible para no quedar excluidos de la sociedad.

Marina presenta este lunes el libro en el Aula de Cultura de ABC, que cuenta con el patrocinio de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y la Fundación Cajasol donde mantendrá un coloquio con su director, Francisco Robles.

Como afirma en su libro, estamos en la sociedad del aprendizaje, pero ¿tenemos que aprender toda la vida porque eso nos hace mejores o por imperativos sociales y de mercado?

Digamos que hay una razón más noble, porque todos nos realizamos a través del aprendizaje, y otra razón que hace del aprendizaje continuo algo absolutamente inevitable. Nuestra sociedad se rige por la ley universal del aprendizaje, por la que toda persona empresa, institución o sociedad necesita aprender, al menos, a la misma velocidad con la que cambia el entorno para sobrevivir y a más velocidad si se quiere progresar. Nadie nos ha preguntado si queremos aprender a utilizar un ordenador. Ese tipo de conocimiento no se hace ya ni por nobleza ni por mejora, sino que necesitamos aprenderlo para sobrevivir.

«En educación lo importante es ir creando hábitos, que es lo que te permitirá aprender las cosas con rapidez»

Su libro puede verse como un mapa para no extraviarse en el espeso bosque de las teorías pedagógicas.

El origen de este libro viene del hecho de que todas las naciones están en estado de alarma educativa, porque no sabemos qué es lo que hay que enseñar, quién lo debe decidir, cómo hay que enseñarlo y quién debe hacerlo. Esto es un problema porque tenemos que aprender continuamente pero estamos desconcertados ante ello. Un grave problema que se agrava por no tener una pedagogía a la altura de las exigencias de nuestra época ni una ciencia psicológica que nos proporcione los conocimientos que necesitamos en educación.

A partir de las diferentes escuelas, propone su propia teoría, fundamentada en una filosofía de la educación.

Cogiendo lo más interesante. En educación solo ha habido un cambio de paradigma, del tradicional a la escuela moderna. El primero estaba basado en el maestro y era muy directivo, muy basado en la memoria de los contenidos. Se pedía al alumno ser obediente y trabajador. La segunda está centrada en el alumno y no está basado en el aprendizaje de contenidos, sino de habilidades, por lo que empiezan a devaluarse los contenidos de la enseñanza. Eso de «para qué vas a aprender si lo puedes encontrar por internet». Libertad frente autoridad y una educación no dirigida por el maestro que tiene que desarrollar la creatividad del alumno. Ahora, en cambio, sabemos que en la educación en todos los niveles, de la matemática a la deportiva, lo importante es ir creando hábitos, que es lo que te va a permitir aprender las cosas con rapidez.

¿Por qué ha tenido tan mala fama la memoria?

Por una mala interpretación. No hay nada más estúpido que decir que la memoria es la inteligencia de los tontos. Reconocemos e inventamos desde la memoria. Solo hay que ver que los verdaderos creativos tienen una memoria colosal para lo que realmente les interesa. Por ejemplo, los escritores son capaces de recitarte textos de memoria porque es su modo de trabajo.

«No tengo mucha esperanza. Supongo que harán un pacto donde no se van a tratar los temas fundamentales»

Usted aboga por desarrollar el talento educativo desde los sistemas públicos, sin embargo, en España nunca se ha logrado un pacto educativo, ¿tiene esperanza de que se logre ahora?

La educación está muy ideologizada. No tengo mucha esperanza.Supongo que van a hacer un pacto donde no se van a tratar los temas fundamentales y será una cuestión de compromiso.Con el Libro Blanco de la profesión docente hicimos un estudio muy serio, tratando de identificar cuáles son los escollos, como por ejemplo, la relación entre enseñanza laica y religiosa, o cómo se conjuga una política estatal de educación con la transferencia a las comunidades autónomas. En ese libro vimos cómo se habían resuelto estos problemas en otros países e hicimos una gran publicación.

Junto al consenso para el pacto, también haría falta una mayor inversión en Educación e investigación.

En el libro «Despertar al diplodocus» señalaba que con el objetivo «555» podemos tener un sistema educativo de alto rendimiento en cinco años, con cinco objetivos mensurables y dedicando un 5% del PIB a la educación, algo que es factible, pues tuvimos un 5,07% en 2008. Si gestionamos bien, podemos tener una buena escuela, porque con la misma ley y el mismo presupuesto, unas comunidades autónomas, como La Rioja, tienen la altura de Finlandia, y otras lo tienen muy malo, como Murcia, Andalucía y Valencia. Es cuestión de gestión educativa.

Aula de Cultura de ABC de Sevilla. El lunes 12, a las 19.30 horas, en la Sala Teatro Cajasol (Chicarreros, 1). Entrada libre hasta completar aforo.