Cultura

José Valencia, el Grande de Lebrija

El cantaor hizo un homenaje al Lebrijano que lo consagró como el gran heredero de su escuela y lo encumbra como artista de su tiempo

Espectáculo de Jose Valencia, «De Sevilla a Cadiz», en el Teatro Lope de Vega
Espectáculo de Jose Valencia, «De Sevilla a Cadiz», en el Teatro Lope de Vega - VANESSA GÓMEZ
Alberto García Reyes Sevilla - Actualizado: Guardado en:

Querido Tío Juan: te escribo porque ya ha cantado José en la Bienal. Y quiero que sepas que he llorado. Ha dicho tus cosas con tanta grandeza que te he echado mucho de menos. Cuando ha empezado con el corrillo del patio de Lebrija por romances y alboreás se ha cumplido eso que tú decías siempre del cante corrido gitano. Hay que sacarlo de las asaduras sin chillar, pero con tanto tronío que tienen que caerse las macetas de la pared. José ha puesto el suelo perdido de mantillo. Le ha bailado Pastora Galván como se bailaba antes. Descalza, caderosa, como si estuviera agarrando siempre un cántaro contra su cintura y no se le cayera ni una gota de agua. Él ha sacado del fondo del alma la voz y se ha casado con la Rumbilla y con tu madre, ay, Perrata, en una fiesta de esas que tú solías soñar. Y luego se ha sentado a cantar como un jabato. Se ha puesto en el filo de la silla, como tú, y se ha dado una vuelta por todo lo que le dejaste por soleá. Aquel viaje que hiciste en el 69 de Sevilla a Cádiz cambió los cimientos del cante y José lo ha entendido muy bien. Entra en el compás donde le da la gana y se lleva los aires de Alcalá a su terreno para calzarle todo el catálogo de apoyaturas que te inventaste. Me han caído lágrimas como garbanzos. Me he mordido los labios hasta hacerme sangre por tientos. Porque sé que ese cante fue tu himno. Te empeñaste en meterlo a compás de verdad, sin vaivenes, y José te ha defendido a muerte en las cosas de Pastora y los detalles de tu tío Perrate. Ha sido el único momento en el que ha abierto el volumen un poco más de la cuenta. En el resto del recital ha tirado siempre de las riendas para atrás. Ese control le convierte definitivamente en cantaor grande, ¿verdad? Lo tenías que haber visto haciendo tus tangos completamente desbocado. Te respeta y te sigue, pero no te copia. Se está buscando, Tío. De verdad. Yo creo que José se merece tu asiento. Por seguiriya de Jerez se ha muerto de pena. Con mucho recogimiento. La del Marrurro ha sido de jipíos de los Bacán, del tío Bastián, para adentro, con más fuerza en la expresión que en el grito. Como si estuviera cavando su propia tumba. Y en el cambio de María Borrico me compungió. De verdad, maestro, José ha heredado el trono de Lebrija.

En la bulería por soleá ha hecho tu salida y he cerrado los ojos. Te he visto en el Lope de Vega. Y me ha dado un escalofrío. Qué sensación más entraña. He sentido la alegría desbordante de saber que tu camino sigue recto y la dolorosa nostalgia de recordarte una y otra vez. Es como si me estuviera pasando lo que decía esa letra que tanto repetías: voy como si fuera preso, detrás camina mi sombra, delante mi pensamiento. José ha conseguido que vayas. Palabrita. Ha dicho ese cante con tu garganta. Y se ha ido contigo a la chocilla de Juaniquín. Miró al cielo y maravilla. Ya sabes que a veces la fuerza se le escapa por los poros y vocaliza con dificultad, pero te prometo que eso lo está empezando a dominar y de aquí a nada se va a cuajar como primera figura de tu casa, de tu pueblo, de tu barro. ¿Te acuerdas de lo preocupado que estabas con el pañuelo de Pastora, el que te dejó como legado y que tú querías darle a tu sucesor? Pues si hubieras escuchado su cante por bulerías te habrías relajado. Porque tiene todos los secretos del compás aprendidos y es capaz de meter también la Biblia por fiesta. Se sabe todos los estribillos lebrijanos, mil chascarrillos de entrada y salida. Y la debla de Tomás. De verdad, Tío Juan, quédate tranquilo. José puede heredar tu estirpe de Grande. Descansa, dios de la flamencura. Aquí está todo en orden. Y para mojar el agua siempre nos quedará tu memoria.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios