Cultura

Erica Leiva se consagra en el Maestranza

Casi tres horas de espectáculo homenaje a Rocío Jurado con más de cien artistas en el escenario

Un dúo mágico con Manuel Lombo, la presencia de Antonio Martín y una comparsa de Chipiona y el Coro de la Viña entre muchas sorpresa

Momento de la actuación de Manuel Lombo y Erika Leiva
Momento de la actuación de Manuel Lombo y Erika Leiva - JUAN ALONSO
ABC - abcdesevilla Sevilla - Actualizado: Guardado en:

Y llovieron claveles rojos, desde el primer momento en el escenario. Erika Leiva puso en pie el Teatro Maestranza de Sevilla, muchas veces, no sólo al final de las casi tres horas de espectáculo homenaje a Rocío Jurado y estreno nacional. «Sevilla siente a Rocío» es el nombre de este espectáculo que contó con más de cien personas sobre el escenario. Una banda de doce músicos dirigidos por el maestro Daniel Matas y la colaboración de muchos compañeros y artistas.

Gloria Camila entregó un ramo de flores a la cantante regalo de la Asociación «RJ la más grande»

Erika vistió de Lina, que tantas veces vistió a la Jurado, y de Miguel Reyes, su modisto habitual. Cuatro modelos, de fiesta, de flecos y flores, de lentejuelas color buganvilla con capa de gasa y una bata de cola rosa pastel con mantón bordado. Muchas sorpresas deparó la noche, desde el impresionante comienzo con El coro de la Viña de Cádiz en el escenario acompañándola en «Como las alas al viento», a la colaboración en varios temas de Manuel Lombo, momento mágico, el bailarín Juan José Díaz o la canción dedicada a Rocío, «Vendimiadora de estrellas« de la compositora Isabel Fayos, que fue la banda sonora a un vídeo sobre la Más grande.

Para la parte flamenca se acompañó de las cantaoras Eva Mengíbar (trianera) y Esperanza García de Soria (ecijana). El comparsista gaditano Antonio Martín, entre el público fue llamado al escenario por Erika para cantar juntos el pasodoble dedicado a su comadre rocío Jurado acompañados por una comparsa de Chipiona, que levanto también a mas de los 1800 espectadores que abarrotaron el Teatro .

Momento mágico el que se creó al hacer un dúo con Manuel Lombo, la gran sorpresa de la noche. El buen gusto y el clasicismo sevillano hicieron acto de presencia junto a la alegría de Cádiz. Cantando sevillanas de Manuel Pareja Obregón, Lombo incluso se arrancó a bailar.

Cerró Erika las casi tres horas de espectáculo con la canción de la nostalgia, «Que no daría yo por empezar de nuevo» y ante los aplausos con un bis «Sevilla». Erika conquistó Sevilla y la Maestranza hasta donde llegaron autobuses de La línea, su pueblo natal, y de Chipiona, la tierra de la Jurado que desplazo un autobús de los componentes de la Asociación RJ La Mas Grande que preside Manuel Jurado. Arropada por casi dos mil personas fue la noche de su consagración definitiva, salió por la puerta grande a pesar de la dificultad del espectáculo y de la noche. Sin descansos, haciendo un derroche de fuerza y poderío, un público entregado desde el principio y una artista que sabía que venía a cumplir un sueño: «desde niña soñé este momento, y verme hoy aquí, ante este público y recordando a la más grande es algo inolvidable», mencionó. Un enorme cesto de nardos, que inundaron de olor las primeras filas, apareció en el escenario. Las flores que acompañaran el día 8 de septiembre a la Virgen de Regla y regalo de la Asociación «RJ la más grande», que preside Manuel Jurado y cuya presidenta de honor es Gloria Camila Ortega.

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