Vega lanza este viernes «La reina pez»
Vega lanza este viernes «La reina pez» - ISABEL B. PERMUY

Vega: «He nadado a contracorriente más veces de las que me gustaría»

La cantante cordobesa presenta «La reina pez», su séptimo disco, el «más luminoso y cargado de energía» reivindicando el papel de la mujer en la industria musical

MadridActualizado:

Cuando hace dieciséis años inició, por culpa de, o quizá, gracias a la televisión, su carrera a gran escala, comenzó a recorrer un camino en el que no todo ha sido fácil. Mujer, con carácter, ideas propias y fuera del sistema. Por eso, ahora con su séptimo disco recién lanzado, Vega echa la vista atrás y recuerda todas esas rocas que ha tenido que ir apartando, los muros que ha tenido que ir dinamitando para hacer el que, dice, es su disco más auténtico, más cuidado y en el que ha supervisado también los pequeños detalles.

La reina pez es, en última instancia, el resultado de una artista consecuente, no solo musicalmente hablando sino también en la forma. La cordobesa edita un CD elaborado con materiales sostenibles y un proyecto que va más allá de las 12 canciones que lo integran, respaldado incluso por un vino (gallego, porque no podía ser de otra forma) de la Ribeira Sacra que lleva su mismo nombre y con el que comparte esencia: las dificultades, el nadar a contracorriente, el esfuerzo como resultado y recompensa. Su propia compañía, La Madriguera, en colaboración con Subterfuge, confiesa, tienen buena culpa de ello.

El año pasado publicó Non ho l'età, un disco de versiones de canciones italianas de los años 60 y 70, pero de los escenarios hace tres que se bajó, en febrero de 2015, cuando cerró en la Joy Eslava su última gira, la de Wolverines, que tantas alegrías le dio. Los cinco años que han pasado entre ambos discos se palpan al escuchar las letras y melodías de La reina pez. «Es el primer disco que grabo con mi banda, quizá el más honesto de todos y el que más se acerca a mí porque ellos me conocen desde hace más de diez años», confiesa Vega a ABC. Aunque sigue estando producido por Sebastian Krys, esta vez ha cambiado Los Ángeles por Berlín y los estudios Hansa, donde fue para buscar «un sonido más crudo, más seco y europeo», pero también porque su vida ha cambiado y la ciudad europea quedaba a tan solo dos horas en avión de su hija.

Vega durante la presentación de «La reina pez»
Vega durante la presentación de «La reina pez»-ISABEL B. PERMUY

«Era un proyecto tan especial que necesitábamos tiempo e informar a la gente en una época donde hay tanta saturación informativa. Además de las canciones, no quería darle a mi público el plástico que les daba siempre, porque los odio» y por eso, dice, han invertido más (aunque salga, reconoce, más caro) en un libro-disco fabricado en papel piedra y que puede reciclarse. «Es un proyecto demasiado grande para lo que alcanzan mis derechos de autor», y por eso, Vega elogia a su mecenas, el proyecto cultural de Ponte da Boga, la bodega que está detrás de su primer vino. A pesar del «retraso», el disco musicalmente «ya estaba clarísimo desde hace mucho tiempo, pero me he dedicado a elaborar todo lo que hay alrededor, cómo lanzarlo, cómo llegar al público y con qué detalle».

Reivindicarse como mujer

«La reina pez» no es alguien en concreto, dice sobre el track que da nombre a su álbum, «sino todas esas personas que han tenido que remar demasiadas veces a contracorriente, más de las que les gustaría, y es un himno para ayudarte a seguir remando. Yo la personalizo en mí como oyente o como intérprete, porque he nadado a contracorriente más veces de las que me gustaría». No es casualidad que el vídeo de su primer single, Sally (en honor a Oasis), esté rodado en Berlín, la ciudad del muro y de los contrastes. «Hay muros que no se derribarán jamás. Yo he derribado los que he podido, pero hay otros que no dependen de mí y, por eso mismo, han dejado de importarme», afirma.

Quizá porque no era consciente de ello, o porque no quería serlo, ahora sí que habla de la necesidad de reivindicarse como mujer en un mundo donde serlo resta posibilidades. ¿Por qué sus nuevos temas no pueden ser carne de festival, si es, en sus propias palabras, «un disco luminoso y lleno de energía»?, pues «habrá que preguntárselo a los promotores», contesta, consciente de que sus carteles son solo el reflejo de una cuestión social, más profunda. «En Subterfuge estaban convencidos de que este era el disco perfecto para comenzar una gira por festivales». De momento, lo que sí que tiene cerradas son ocho fechas de su gira, que comienza este viernes en Alicante y pasa el día 26 por Madrid o el 19 de mayo por Barcelona.

En una forma de trabajar inédita hasta la fecha para Vega, a Sally hay que sumar sus otros dos singles, Después de ti y Haneke. En honor al director de cine, Haneke es una confesión directa, una pista desgarradora por lo positiva que es. «Lo que dice es que también es válida la opción de perdonar, de matar la opción de odiar a alguien porque te ha sido infiel o por cualquier otro motivo», apunta. Por eso, en el videoclip, del que ha escrito el guion, aparece una diversidad de parejas que se perdona, «porque le puede pasar a cualquiera y no es una cuestión de maltrato, sino de matar el odio».

Con un sonido más seco y potente, «este disco está lleno de verdades dulcificadas», confiesa. En Dónde estabas tú, declara abiertamente que hace ya algún tiempo que paró «de darle vueltas a la idea de ser Dios», pero es «solo una de esas mentiras que nos contamos y que necesito para ser feliz», apuntilla. «No puedes ser Dios, ni evitar que tu niña llore o defraudar a alguien», es el «trasfondo positivo que hay en mis canciones, aunque quizá no lo parezca». De esa honestidad surge una confesión íntima, la de los nervios que vuelve a sentir y que ya llaman a su puerta, esperando «estar a al altura en el reencuentro con mi público».

Vega sostiene el libro-CD de La reina pez, impreso en papel piedra
Vega sostiene el libro-CD de La reina pez, impreso en papel piedra-Isabel B. Permuy