La cantante malagueña durante un concierto
La cantante malagueña durante un concierto

Vanesa Martín: «No me acostumbro a generar tanta pasión»

«Siento que mi carrera está llegando a un cierre de ciclo», afirma la cantante malagueña que cree que con «Munay vivo» ha cerrado un círculo

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Actuando en Madrid el próximo miércoles, Vanesa Martín se quitará una espinita. O más bien una espina grande, enorme, después de que la presentación de «Munay» en la capital quedase pospuesta tras la cancelación de su concierto en Las Ventas por un informe desfavorable de la Comunidad de Madrid. «Fue una faena de las gordas, porque además nos tuvieron desinformados hasta el último momento, haciéndonos perder el tiempo y dejándonos en un compromiso con muchísima gente que había comprado una entrada», se lamenta la cantante malagueña.

«No sé decirte si hemos emprendido acciones legales para que nos indemnicen, pero en fin... Que no hay mal que por bien no venga, porque al final, la parte del DVD que íbamos a grabar allí la grabamos en mi tierra, donde tuve mucho calor y mucha energía del público. Además, siento que mi carrera está llegando a un cierre de ciclo, y grabar el concierto allí fue como cerrar el círculo».

Se refiere a «Munay Vivo», registrado durante su concierto en la plaza de toros de La Malagueta, y publicado el pasado viernes. «Además de eso hemos incluido muchas imágenes de backstag, que le están gustando mucho a mis seguidores, por lo que veo en las redes sociales». «Cuando veo el DVD, me doy cuenta de que el concierto se me pasó volando, de que casi no me dio tiempo ni a disfrutarlo», bromea la artista, que esta vez prefirió no contar con el típico elenco de estrellas invitadas que siempre se ven en los DVD en directo. «Nada, nada... Eso ya lo he hecho. Tenía que ser una cosa entre el público y yo», sentencia como un personaje de «western».

En buena compañía

Antes de su concierto ante 15.000 almas en el Wizink Center, Vanesa tendrá varias citas con sus fans para firmarles sus discos de «Munay Vivo». «A veces las sesiones de firmas son bastante locas y caóticas», asegura. «Una vez en Callao montamos un atasco de tres pares de narices. ¡Espero que esta vez esté todo mejor organizado!»

Con voz sincera, confiesa que no acaba de acostumbrarse «a ser la causante de esa pasión. Sobre todo cuando veo lo que veo en los conciertos. Con tanta oferta de ocio que hay, no sólo de música sino de otras mil cosas, que cientos o miles de personas vengan a verme a mí, que me elijan a mí, es algo que me sigue dejando alucinada. No me acostumbro. Aunque creo que es mejor así, el día que me acostumbre, malo». ¿Y qué piensa su familia de todo este asenso meteórico? «Tengo la suerte de que mis padres pueden acompañarme a muchos de mis conciertos y están encantados con que a su hija le vaya bien, pero también alucinan, la verdad», dice entre risas.

Con ellos acaba de estar en México y Argentina, triunfando sin paliativos en teatros tan importantes como el Metropolitan o el Gran Rex, pero también ha estado pendiente de las movilizaciones contra la violencia de género (un asunto sobre el que siempre se ha posicionado enérgicamente) que se han convocado en los últimos días. «La conciencia sobre este tema tiene que llegar a todas partes, y las mujeres que están sufriendo esta lacra tienen que echarle valor y hablar, porque nosotros les haremos saber que no están solas».

Para Vanesa, las manifestaciones del pasado fin de semana fueron «una muestra de solidaridad y de lucha. Esto no puede suceder más, parece prehistórico. Tenemos que unirnos todos, alzar la voz y apoyar a las víctimas, y por otro lado cambiar el pensamiento a todos estos tipos que tienen que dejar de tener estas actitudes. Y, por supuesto, que la Justicia cumpla su cometido».