Música

Manic Street Preachers, Vega y King Tuff, los discos de la semana

Repasamos los discos más llamativos que se publican este viernes 13 de abril

Actualizado:123
  1. Manic Street Preachers «Resistance is Futile»

    Cuatro años después de aquel tour de force creativo que supuso el lanzamiento casi simultáneo de «Rewind The Film» y «Futurology», Manic Street Preachers regresan emparedados entre citas de Virginia Wolff y Tennesse Williams y dispuestos a hurgar en la belleza del pasado para reconstruirse en el presente. Un juego de equilibrios que, tratándose de una banda que ha sido capaz de sublimar la épica de alto impacto emocional con trabajos como «Everything Must Go» y, por el mismo precio, ha fracasado estrepitosamente en cuanto ha intentado desbordar su propio marco de referencia -el acartonado y frankensteiniano «Know Your Enemy» sería el mejor ejemplo-, invita a la prudencia. Máxime después de ver la euforia con la que la prensa inglesa, tan dada a la hipérbole y el halago sin matices, ha recibido el decimotercer disco de los galeses.

    Sí que cierto que, influidos quizá por la gira de celebración del 20 aniversario de «Everything Must Go», se han deshecho del punk rugoso para abrazar de nuevo ese himno pop de ambiciones gigantescas, guitarras expansivas y melodías que coquetean con el AOR, pero algo se ha perdido por el camino durante estas dos décadas. Incluso cuando el molde parece el mismo -«International Blue» y «A Left Behind» están como construidas con el material sobrante de «Motorcycle Emptiness» y «The Everlasting», respectivamente- el pasado le sigue sacándole varias cabezas de distancia al presente.

    «Dylan & Caitlin», amago de revisión en clave soul-pop de la fogosa «Your Love Alone It’s Not Enough» que grabaron junto a Nina Persson, ayuda a perfilar la cara más efectiva de los galeses, pero es su fijación por los ochenta y ese intentar regresar al romanticismo inflamado de su época dorada con idéntico empuje pero algo menos de convencimiento («Liverpool Revisited» aún se acerca, pero «Broken Algorithms» suena a gigantesco cascarón vacío) lo que acaba amortiguando el impacto de «Resistance is Futile». Para entendernos: lo que en 2018 podría parecer un resultón y vibrante álbum sobre la capacidad del tiempo para erosionar la ira y la angustia juvenil rebaja considerablemente sus expectativas en cuanto se le pone al lado un disco como, pongamos, «This Is My Truth Tell Me Yours».

    6,5 / 10

    DAVID MORÁN

  2. Vega «La Reina Pez»

    Dicen que ya no tiene sentido hablar de mainstream e indie, porque el muro que los separa hace tiempo que cayó. Que Operación Triunfo haya tenido enganchados a muchos indies es la prueba definitiva, pero no por ello han dejado de existir ambos hábitats de antagónica idiosincrasia, en los que unos y otros artistas miran hacia el otro lado con recelo, o con curiosidad, pero sin acercarse demasiado. Con «La Reina Pez», Vega demuestra ser la artista española que mejor se mueve entre las ruinas de ese muro. Con permiso de Amaral, claro. Parece cosa del destino por sus credenciales: Concursó en OT, el show más mainstream de la música española, y ahora publica bajo el paraguas de Subterfuge, el sello más indie entre los indies.

    En su tercer trabajo, la cantante cordobesa canta a la autoafirmación personal y artística mostrándose muy acertada en el juego de tonalidades oscuras y luminosas (el estupendo estribillo de «Eterna Juventud» sería un ejemplo perfecto), desplegando un repertorio de sonido cálido que camina por varios estilos homogeneizados con un pop amable y accesible, en el que la calidad de los arreglos y los juegos de matices vocales juegan un papel fundamental enderezando la energía cuando algo empieza a ser previsible, cosa que ocurre en algunos momentos.

    Trasladando esa ambición y audacia a las estructuras, al esqueleto tanto como a los detalles, bien podría rivalizar con esas artistas extranjeras que no son tan diferentes, pero sí lo suficiente como para epatar en un escenario del Primavera Sound, y no en el de la Noche de Cadena Cien. Sin embargo, esta suerte de indefinición que lleva arrastrando desde su álbum de debut juega en este disco menos en su contra que nunca, e incluso convence plenamente en grandes canciones como «Sombras», «Puede ser», la mencionada «Eterna Juventud» o «Buitres».

    6,5 / 10

    NACHO SERRANO

  3. King Tuff «The Other»

    Este músico de Vermont llamado Kyle Thomas fue durante un tiempo (a mediados de esta década para ser exactos) el nuevo príncipe del bubblegum rock. Autor de tonadas de gancho melódico inmediato con el puntito justo de guarrería para enamorar a garajeros de medio mundo, King Tuff se ha puesto serio en este «The Other» que demuestra que su enfoque creativo tiene ángulos de sobra como para tenerlo mucho más aún en cuenta de lo que apuntaba la aparente humildad de sus primeros trabajos.

    Seis minutos de inopinada atmósfera depresiva abren y cierran «The Other», envolviendo con formato conceptual un disco en el que su música colorista, divertida y tóxica pero también reflexiva ofrece por momentos un toque metálico berlinesco («Raindrop Blue» o la soberbia «Birds of Paradise»), coquetea con el orientalismo como unos Oasis en estado de gracia («Ultraviolet») y funde el funk con el neo-soul más comercial («Psycho Star») con una elegancia tan sencilla como humillante para sus colegas del mainstream.

    Nos había hecho creer que era un bala perdida del rockestarismo underground pero resulta que ni siquiera bebe ni toma drogas, y después de una década de giras, Thomas se sentía encerrado en el cliché de artista perdido, confuso, que necesita dar un paso creíble hacia la madurez o se volverá loco. Y vaya si lo ha conseguido.

    Lo mejor es que deja que su lado más grasiento también asome para poner los pelos de punta en baladas ácidas («Tru The Cracks», «Circuits in the Sands»), joyas pop retro-futurista («Neverending Sunshine») y arremetidas de country-rock hiperyanqui («Infinite Mile», desde ya una de las canciones del año) que rematan con el mojo inimitable de King Tuff un disco absolutamente redondo, adictivo y sorprendente.

    8,5 / 10

    NACHO SERRANO