Cultura - Música

Un gran concierto con formaciones vascas clausura la Quincena Musical Donostiarra

Víctor Pablo Pérez dirigió a las orquestas sinfónicas de Euskadi y de Bilbao, a los orfeones Donostiarra y Pamplonés, y a la Escolanía Easo

Víctor Pablo Pérez, durante el concierto
Víctor Pablo Pérez, durante el concierto - Iñigo Ibáñez / Quincena Musical
COSME MARINA San Sebastián - Actualizado: Guardado en: Cultura , Música

La capital europea de la Cultura en San Sebastián va pasando con suma discreción, como de puntillas. No han salido, en su gestación, muy favorecidos los ciclos tradicionales del proceso capitalino que ha querido ir por otros derroteros. Al menos, ha tenido el acierto de estar detrás de la clausura de la Quincena Musical, uno de los grandes pilares culturales de San Sebastián y España desde hace ya cerca de ¡ochenta años! Esa estabilidad, con el nivel de calidad de la Quincena, es la que marca, sin duda, el carácter central de la cultura en la ciudad, al igual que otras apuestas veteranas como los festivales de cine o jazz.

Quincena Musical Donostiarra (****)Orquesta Sinfónicas de Euskadi, Orquesta Sinfónica de Bilbao, Orfeón Donostiarra, Orfeón Pamplonés, Escolanía Easo. Solistas: Christian Elsner (tenor), Thomas Ospital (órgano). Director Víctor Pablo Pérez. Quincena Musical de San Sebastián. Auditorio Kursaal. 31 de agosto

Quizá porque la ocasión era única se decidió hacer un cierre a lo grande, convocando más de cuatrocientos músicos al escenario del Kursaal, rebosante de efectivos. Las dos orquestas vascas, el Orfeón Donostiarra y el Pamplonés, además de la Escolanía y Araoz Gazte, ambas dentro del proyecto global del coro Easo, sumaron sus fuerzas para sacar adelante ese monumento a la desmesura que es el «Te Deum, op. 22», de Hector Berlioz. Concertó todo el maestro Víctor Pablo Pérez, en un trabajo heroico que tuvo recompensa. Además de ejercer férreo control de la masa sonora –un elemento este clave ante el enorme número de efectivos- supo ir más allá desde el conocimiento y el oficio de quien es uno de los directores españoles de mayor nivel y exigencia. Buscó el matiz, el color y la policromía sonora, siendo capaz de edificar con la mayor eficacia la arquitectura musical enrevesada y casi ciclópea de la escritura de Berlioz. La prestación del tenor Christian Elsner fue impecable y sensacional la del joven organista francés Thomas Ospital. El concierto se complementó con dos vibrantes versiones del «Aita Gurea» de Francisco de Madina y «Gernika» de Pablo Sorozábal.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios