José Ramón Encinar

Falta de oportunidad José Ramón Encinar

Desplazar la sede habitual de una orquesta en una gran ciudad es muy peligroso, la fidelidad de los abonados tiene sus límites

Llegan noticias alarmantes respecto a la ORTVE. De nuevo la Orquesta y Coro del Ente Público Radiotelevisión española es noticia, triste noticia. Porque no se trata de lo que sería motivo de lógica aparición en los medios, un concierto, una grabación, algo que tuviese que ver con la razón de su existencia, la música. Está cada vez más desaparecida en la prensa diaria y no es culpa ni siquiera de los máximos responsables de esos medios, sino de esa mayoría silenciosa que no se hace oír y que en el fondo es la que posibilita situaciones tan disparatadas como la del 1.O: la tercera España de Madariaga.

Sin duda con buena intención, se ha acometido por parte de los responsables la tan necesaria reforma del Teatro Monumental de Madrid, sede hasta ayer mismo de la temporada sinfónica de la ORTVE. Pero se ha hecho con una extraordinaria falta de oportunidad; tan inoportuna ha sido la medida que ha provocado la devolución de abonos ya adquiridos porque parece que la Orquesta y Coro van a celebrar sus conciertos nada menos que en El Escorial, es decir, como quien dice a la vuelta de la esquina de la calle Atocha.

Quien haya frecuentado los conciertos del Monumental se habrá dado cuenta de la edad media de los asistentes, yo creo que la más alta de los ciclos de abono. Un público fiel pero al que resulta difícil imaginar desplazándose masivamente a más de cincuenta kilómetros de la ciudad con vuelta a casa por carretera mas allá de las diez de la noche.

Una orquesta, un coro, no se hacen en un año, ni en cinco ni en diez, pero sí se deshacen en menos de doce meses de falta de trabajo conjunto. Y necesitan al elemento que en el fondo es su razón de ser: el público. El Coro y la Orquesta de Radiotelevisión Española lo tiene todo para desempeñar mucho más que dignamente el trabajo de un colectivo de emisora estatal y así lo viene haciendo. Por desgracia no así se valora. Acaba de empezar una nueva andadura con un nuevo titular español de solidísimo prestigio internacional. Desplazar la sede habitual de una orquesta en una gran ciudad es muy peligroso. Lo he experimentado como director de la Orquesta Nacional Portuguesa. La fidelidad de los abonados tiene sus límites. La Orquesta y Coro de RTVE necesita el apoyo de los melómanos de Madrid hoy más que nunca. No dejemos que su voz se extinga.

Toda la actualidad en portada

comentarios