Música

El escándalo de la reventa de Live Nation, ¿algo pequeñito?

La promotora asegura que sólo ha dirigido «unas pocas» entradas al mercado de la reventa, pero la policía italiana ya investiga el caso

El «sold out» de Rihanna en Wembley, con gradas vacías
El «sold out» de Rihanna en Wembley, con gradas vacías - YouTube

La cara de Roberto de Luca, consejero delegado de Live Nation Italia, era todo un poema cuando el periodista Matteo Viviani le insistía en su programa de la televisión italiana La Lene: «¿Live Nation no ha dirigido sus propias entradas a la reventa?». Ante la negativa de de Luca, Viviani demostró con documentos, facturas y contratos el recorrido de uno de los tickets de la promotora, que pasó de costar 50 a 1050 libras en el mercado online. «Bueno –admitió acorralado el directivo-, he de aclarar que sí hemos redirigido algunas, a Viagogo, pero muy pocas. Representan solo el 0,20 por ciento de nuestras ventas». La cuestión es: ¿por qué hacer esta maniobra, si no va a suponer un beneficio considerable? ¿cuánta recaudación supone ese porcentaje si el precio del ticket es 20 veces superior al inicial?

«Sale un dinero importante, en porcentaje puede sonar a poco, pero en valores absolutos no es una cantidad ínfima ni mucho menos», dice una fuente solvente de la industria de la música en vivo. «Reventa de entradas siempre ha habido, pero sólo a nivel de calle y a una escala tan pequeña que no generaba distorsión alguna en el mercado. Pero la llegada de Internet ha facilitado que grandes corporaciones entren en el negocio de la reventa especulativa de entradas, facilitando todo el proceso y por lo tanto aumentando los volúmenes de entradas de reventa, a niveles claramente perjudiciales para la industria y para los consumidores en general».

También es claramente perjudicial para los artistas, que ahora se explican mejor por qué en algunos conciertos con «sold out» veían gradas enteras completamente vacías (un ejemplo flagrante es el de la actuación de Rihanna el pasado verano en el estadio de Wembley).

La noticia se convirtió en terremoto el pasado 11 de noviembre, cuando el cantante italiano Vaco Rossi anunció que cortaba relaciones con Live Nation al enterarse de estas prácticas. Menos de una semana después, la Guardia di Finanza italiana, encargada de delitos fiscales y de fronteras, acudía a las oficinas de la promotora musical en Milán en busca de pruebas, y de paso entregar una notificación de investigación por supuesto fraude al consejero delegado de Live Nation, Roberto De Luca; al presidente de la misma empresa, Antonella Lodi; y a Corrado Rizzotto, exresponsable de Vivo Concerti y actual consejero delegado del grupo Independiente Concert.

Queda por ver el alcance internacional del asunto, es decir, en cuántos países se ha sacado partido a este tejemaneje. Y por lo que se puede deducir de estas palabras del CEO de Live Nation, Michael Rapino (durante una entrevista con la web Recode, a cuento de la reventa) podría ser en todos: «Es una industria de $8 mil millones. Es como dinero de la droga, es inevitable que atraiga a tanta gente».

Live Nation España no atendió la petición de este periódico para hablar sobre el tema.

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