LEGADO DE FERNANDO QUIÑONES

Quiñones más allá de Fernando

La Universidad de Cádiz quiere reivindicar al escritor gaditano desde la mirada más académica

CÁDIZActualizado:

Un hombre tiene los mismos enemigos que un libro: el agua, el fuego, los animales, el tiempo y su propio contenido. La frase, del francés Paul Valerie, se puede aplicar a un amante y amado de la literatura como es el escritor Fernando Quiñones. Su contenido, su bohonomía, su simpatía y el ser un pensador cercano ha desdibujado en gran parte, el carácter de escritor riguroso que le hizo «uno de los literatos más singulares de la generación del medio siglo en España», como lo define Alberto Romero Ferrer, director del Departamento de Filología de la UCA.

Él es el responsable de coordinar un catálogo con textos de diversos autores sobre las facetas más importantes de Fernando Quiñones, que se integra dentro del conjunto de actividades previstas para tratar de recuperar la figura del escritor en stricto sensu, esto es, como persona que escribía con maestría.

Romero rescata una frase del poeta Miguel Ángel García Argüez (autor de la comparsa Los Prisioneros) como resumen de la idea básica del trabajo que quiere emprender la Universidad: «Hay que empezar a olvidar a Fernando para recuperar al escritor Quiñones».

La idea de este rescate surgió de un grupo de profesores de la UCA que, a mediados del año pasado, contemplaban cómo ante el vigésimo aniversario de la muerte del autor de ‘La canción del pirata’ los trabajos académicos sobre Quiñones brillaban por su ausencia. «Tras su muerte surgieron publicaciones, pero desde hace 15 años no se ha escrito ni una línea sobre él más allá de su amor por La Caleta y su cercanía con el pueblo», abunda Romero.

La cercanía y el carácter popular del escritor han ensombrecido en parte el valor literario de su obra

Y es que esa cercanía hizo que no se tomara en serio «a quien se codeaba con lo mejor de la literatura española como Alberti, Caballero Bonald, Antonio Gala... si hasta se carteaba con Borges de tú a tú», prosigue el catedrático, que cree que una de las razones que ha dificultado el estudio académico de Quiñones ha sido la dificultad para clasificar su obra.

Poeta, magnífico narrador, dramaturgo, ensayista sobre los toros o el flamenco, «con una cantidad inabarcable de artículos periodísticos», se enfrentó en vida a la condescendencia académica («que llegó incluso a cuestionar su nombramiento como doctor Honoris Causa de la UCA») y, tras su muerte, a su reemplazo por un trasunto pegado a La Caleta.

Congreso por el aniversario

Romero explica que cuando, en marzo de 2017, le pidieron a Juan José Téllez que participara en una ponencia sobre Quiñones por su condición de erudito del flamenco («lo que también era visto como sospechoso por los intelectuales de su época») este les propuso la idea de participar en una exposición itinerante sobre el escritor que incluyera, además, la elaboración de una recopilación sobre textos de Quiñones para acercarlo a las escuelas.

Se añadiría un catálogo de escritos sobre el autor en el que se analizara su polifacética labor literaria e intelectual, entre la que estuvo, por ejemplo, la puesta en marcha del festival de cine Alcances. En este trabajo expositivo y de recopilación de textos están trabajando también los profesores José Jurado y Nieves Vázquez (autora de la antología prevista). Uno de los frutos de la investigación ha sido el hallazgo de textos inéditos del escritor.

«Tenemos oro con Fernando Quiñones y nos quedamos solo con el reflejo del brillo» lamenta Romero

Este mes de marzo tendrá lugar un congreso en la UCA sobre Fernando Quiñones que contará con expertos en su figura tanto de la Universidad de Cádiz como de otras instituciones. Durará tres días «en los que habrá alguna sorpresa» y dará paso, al día siguiente, a la ruta Quiñones.

Romero no oculta su malestar por lo que, en su opinión, ha sido una «absoluta dejación de funciones» de las administraciones públicas en torno a la figura clave de Quiñones. Para el investigador, las administraciones solo se han acercado a él para destacar su imagen popular y las iniciativas para rescatar su figura literaria han sido baldías.

«No es solo una cuestión de dinero, no ha habido interés. Tenemos oro con Fernando Quiñones y nos quedamos solo con el reflejo del brillo; no se ha hecho un esfuerzo intelectual, tampoco institucional, en favor de su rescate». Apostilla Romero que «Quiñones fue siempre un verso suelto y eso, incluso ahora, le está pasando factura».