Rocío Remesal ya está trabajando en la continuación de El mundo de los Susurros
Rocío Remesal ya está trabajando en la continuación de El mundo de los Susurros - ABC
NOVEDAD EDITORIAL

«Mi novela tiene grandes influencias de autores de literatura fantástica donde se dan viajes entre mundos»

Rocío Remesal debuta con El mundo de los Susurros (Mr. Momo)

SEVILLAActualizado:

Rocío Remesal (Sevilla, 1992) acaba de debutar con su primera novela, El mundo de los Susurros. (Mr. Momo), una obra donde su protagonista, Gloria, se introduce en una tierra devastada a raíz de unos sueños muy extraños. En estas pesadillas aparecen unos monstruos cuyo origen es desconocido.

Tengo entendido que El mundo de los Susurros nació para un videojuego y indie y que luego derivó en la novela que ha salido publicada. ¿En qué modo influye la iconografía de los videojuegos en esta obra?

Sí, la novela empezó siendo el guion para un videojuego y, por supuesto, casi todas las ideas iniciales iban enfocadas a elementos propios de videojuegos (batallas contra monstruos, conseguir objetos que te permitan avanzar en la historia…), así que ha sido importante, bastante importante. Queramos o no, muchos escritores de mi generación nos hemos criado con ellos y han influenciado lo que escribimos. Mi novela está llena de escenas de acción, con una trayectoria siempre en ascenso y una sensación de peligro constante, de una supervivencia no siempre asegurada. Eso es algo muy propio de los videojuegos, donde a cada paso que des para explorar un mundo puede asaltarte algún enemigo.

Para la construcción de la novela te basaste en el Nanowrimo. Cuéntame un poco en qué consiste este método. ¿Cómo fue evolucionando luego la trama?

Bueno, el Nanowrimo es un reto a nivel mundial de escritura. Tú te registras en una página y durante un mes, el de noviembre concretamente, vas actualizando el número de palabras que escribes cada día. El objetivo es hacer un borrador de cincuenta mil (o más) palabras de una novela. La finalidad es que los escritores cojan el hábito de escribir a diario. Supe de este reto a través de un buen amigo y decidí probarlo en noviembre de 2016. En un principio, contaba con el inicio del primer capítulo, un final que terminé cambiando y una vaga idea de que tenían que pasar cosas desde ese comienzo hasta el final. No planeé punto por punto (o capítulo por capítulo) antes de ponerme a escribir. La mayoría de personajes y escenas fueron surgiendo sobre la marcha. No logré el objetivo del Nanowrimo al acabar el mes, pero ya tenía más de un tercio de la historia y la motivación por para darle fin a la historia de Gloria. Tuvieron que pasar cuatro meses más para que pudiera encontrarme con un borrador completo de la que se convertiría en mi primera novela publicada.

¿En qué se parece y se diferencia tu novela a otras novelas juveniles de autores que te han podido marcar, como C. S. Lewis, J. K. Rowling, Laura Gallego?

Mi novela tiene grandes influencias de autores de literatura fantástica donde se dan viajes entre mundos, uno que se asemeja más al nuestro y otro que sería conocido como el «mundo fantástico», como se puede observar, por ejemplo, en la trilogía de Memorias de Idhún de Laura Gallego. La recreación de dos mundos es algo muy importante en mi novela. Como ya hicieran los Pevensie en Las Crónicas de Narnia a través de su armario, mi protagonista, Gloria, pasa del mundo real al Mundo de los Susurros, aunque en su caso es a través de los sueños o, mejor dicho, pesadillas. Sin embargo, yo he intentado que en esta novela se respire un ambiente de tensión, de incertidumbre. No saber cuándo ni dónde puede acechar un peligro y el lector se pregunte «¿llegará este personaje a estar vivo al final del libro?».

La literatura juvenil clásica ha contado con grandes autores como Julio Verne, Stevenson, Emilio Salgari, etc., pero muchas veces se considera una literatura menor, ¿por qué?

Es una discusión a la que me he enfrentado siendo autora, pero ya anteriormente como lectora. La literatura juvenil se considera algo «para adolescentes», con poca profundidad tanto en tramas como en el lenguaje empleado y, por lo tanto, de peor calidad, algo que puede encandilar a mentes más simples, como se consideran las de niños y adolescentes. No es así en absoluto. Yo me he criado leyendo literatura juvenil y aún hoy en día sigo consumiéndola. La literatura juvenil no tiene que ser exclusiva para adolescentes, sino una literatura con la que puedan disfrutar niños y adultos. Eso fue algo que ocurrió con la saga de Harry Potter, cuando en Reino Unido lanzaron al mercado versiones de los libros con portadas para adultos. Eso nos enseña que la literatura juvenil no es algo peor, que deba ser considerado de segunda. No han sido pocos los adultos que se han leído mi novela y les ha encantado, aunque en su portada rece «juvenil».

En tu novela Gloria, una muchacha de 16 años, se enfrenta en sus sueños a una tierra devastada con criaturas espeluznantes. ¿Cómo definirías a este personaje?

Cubierta de la novela
Cubierta de la novela - ABC

Traté de escribir el personaje de una adolescente cuyos intereses estuvieran en lo más inmediato que pudiera afectarle, es decir, sus amigos, sus estudios y su familia. Las preocupaciones de Gloria giran, antes de la aparición de sus extraños sueños, en torno a salir con sus amigos, aprobar las asignaturas, arreglarse para la fiesta de fin de curso… Es donde reside la peculiaridad del personaje al tener en cuenta el tipo de historia en el que está inmersa (de fantasía). Es una chica a la que no le gustan las historias de aventura, sino su vida, con sus amigos, sus clases y su afición a la pintura. De ahí nace el conflicto, porque en sus pesadillas (para ella lo son) se ve en un mundo horrible, obligada a enfrentarse a monstruos y viviendo aventuras que, desde luego, no tienen nada que ver con sus deseos y aspiraciones.

Aparte de los autores que hemos citado antes, como filóloga qué otros escritores tienes de referencia.

Bécquer fue el primer autor clásico que leí, con siete años. Sus leyendas y el miedo que me inspiraron algunas, como El monte de las ánimas, puede que hayan sido claves para mi gusto por una literatura que inspire terror. Creo que esto fue una base importante para crear los monstruos de mi novela, criaturas que inspiran miedo sin ni siquiera verlas, solo a través de sus «susurros». La literatura de terror ha influenciado mi escritura y con ella autores como Stephen King, Dean R. Koontz o Lovecraft. Del primero aún recuerdo una novela, La historia de Lisey, donde al monstruo, al que llamaba «El chaval larguirucho», nunca se lo veía y eso era lo que inspiraba verdadero terror, lo que tu mente podía llegar a imaginarse. En fantasía, debo atravesar las fronteras de la península y llegar a Tolkien, con esa Tierra Media tan bien construida y la creación de lenguas que, como filóloga, capta mi atención. En cuanto a literatura juvenil, tengo que hacer una mención a Marianne Curley y su saga de Los elegidos. Sus historias contadas en primera persona me llamaron la atención después de haber leído tantas historias en tercera persona. Me influyó a la hora de elegir narrador para El mundo de los Susurros: Pesadillas.

¿Tienes prevista una segunda parte para El mundo de los Susurros? ¿Qué nuevos elementos tendrá?

Sí, de hecho ha sido mi proyecto de borrador para el Nanowrimo de 2017. No he alcanzado las cincuenta mil palabras, pero llevo más de la mitad y, lo que es más importante, el objetivo de darle fin a esta segunda parte. Como elementos nuevos, pretendo profundizar en los datos del mundo donde se desarrolla la novela y en las criaturas que le dan nombre, los Susurros, así como recuperar personajes de la primera novela y ver qué ha sido de ellos después del final de la primera parte. De nuevo, pretendo alternar entre dos mundos o realidades e intentar que sea una segunda parte a la altura de la primera.

¿Qué otros proyectos literarios tienes para los próximos meses?

Como principal, está el de la segunda parte de la novela, en el que estoy inmersa desde noviembre, aunque lo intercale de vez en cuando con algún relato. Sin embargo, en cuanto acabe, también tengo dos novelas de fantasía planeadas, con maldiciones y brujas, y varios relatos que me gustaría presentar a concursos, además de mi primer intento de escribir una novela corta de ciencia ficción, género que no he abordado aún desde la faceta de escritora.