LITERATURA

Daniel Ruiz García: «La novela muestra la degeneración laboral desde la crisis»

El escritor sevillano se convierte en el autor más joven que ha ganado el premio Tusquets de novela, con «La gran ola», que se publica en noviembre

Daniel Ruiz García
Daniel Ruiz García - RAÚL DOBLADO

Durante años, el nombre de Daniel Ruiz García (Sevilla, 1976) solía aparecer junto a la coletilla de «promesa de la narrativa sevillana y andaluza». La frase hace tiempo que dejó de hacerle justicia —«Todo está bien» es una de las mejores novelas españolas del pasado año— y, como afirmaba en una entrevista Montero Glez, Ruiz García es «un escritor fantástico que algún día pegará un pelotazo». El «pelotazo» lo dio ayer el sevillano cuando se convirtió en el escritor más joven que ha ganado el premio Tusquets Editores de Novela con «La gran ola», «una visión cáustica de los nuevos mantras “new age” que rigen el ámbito laboral», según el jurado, o «una crónica de la degeneración laboral de las estructuras laborales desde la crisis», según la define el propio autor.

El galardón, explica Ruiz García, supone, de entrada, «una motivación extraordinaria, por la visibilidad y la proyección que tiene el premio en España y a nivel internacional, pues se distribuye en México y Argentina». A ello se suma que el jurado del XII premio Tusquets tiene «un perfil apabullante», presidido por Juan Marsé e integrado por Almudena Grandes, Juan Gabriel Vásquez, Alberto Barrera Tyszka, ganador en su anterior convocatoria, y Juan Cerezo.

Ese interés por la realidad social y el gusto por el humor descarnado enlazan la narrativa de Ruiz García con la del autor de «Últimas tardes con Teresa». «Marsé es una referencia absoluta entre los escritores españoles vivos, tanto en texto como en postura literaria. Me gusta mucho porque tiene un sentido de la literatura con un concepto muy social, pero sin descuidar para nada el estilo», explica el escritor sevillano.

En esta ocasión, Ruiz García enfoca las relaciones laborales surgidas de la crisis, dominadas, de un lado, por la precariedad y el desempleo, y, de otro, por el auge de las dinámicas neoliberales empresariales, en especial, el «coaching». Temas que ya abordó colateralmente en «Todo está bien», su sátira de la política española, pero que en «La gran ola», que se publica en noviembre, ocupan un lugar central.

«En esta novela esa reflexión sobre la degeneración de las relaciones laborales está más desarrollada y centrada en el “coaching” como fenómeno. Por poco que ahondes en él, ves que es una disciplina endeble que permite que le metas lo que te dé la gana, porque no tiene ningún tipo de fundamento. He leído muchos libros sobre ello y he asistido a clases, y encuentras algo absolutamente vacío. Salir de la zona de bienestar es uno de los mantras más recurrentes, pero quién está en la zona de bienestar ahora que nunca hemos estado peor, lo que se revela como un argumento sugerente para que tengamos que dar gracias por tener un puesto de trabajo».

El detonante de la acción es un «coach» que llega a una empresa a la que pretende revolucionar con métodos muy novedosos y «bastante cuestionables», que pondrá a los trabajadores «al límite». La narración está planteada desde «un humor de mala baba, descarnado y cínico, que conduce a situaciones donde no sé si el lector se puede reír o sentirse mal».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios