El escritor Junot Díaz
El escritor Junot Díaz - ELENA CARRERAS

El escritor Junot Díaz confiesa que fue violado a los ocho años e intentó suicidarse

El autor narra en un artículo cómo ese hecho, del que nunca antes había hablado, salió a flote después de que un admirador le preguntara en una firma si el abuso sexual al que alude en sus libros le sucedió a él

Nueva YorkActualizado:

El escritor Junot Díaz (Santo Domingo, República Dominicana, 1968), ganador en 2008 del Pulitzer, ha confesado el calvario que ha vivido en los últimos años, en los que incluso ha intentado suicidarse, tras haber sido violado cuando era un niño.

«Fui violado cuando tenía ocho años. Por un adulto en quien realmente confiaba», reveló el autor en un artículo publicado en la revista «The New Yorker» bajo el título «The Silence: The Legacy of Childhood Trauma».

Díaz, de 49 años, narra cómo ese hecho, del que nunca habló con sus padres o conocidos durante su infancia, adolescencia e incluso ya de adulto, salió a flote después de que un admirador, al que identifica como «X», le preguntó en voz baja si el abuso sexual al que alude en sus libros le sucedió a él. «Me pillaste completamente por sorpresa», asegura Díaz en una especie de conversación con «X», a quien no respondió entonces, mientras firmaba libros, y de quien decidió pasar para atender al siguiente en la fila.

Sobre el abuso, Díaz admite que, bajo intimidación, aterrorizado y confundido, volvió al día siguiente donde estaba su atacante, quien le volvió a violar. El escritor, que asegura que «no hay suficientes páginas en el mundo» para describir lo que le hizo esa violación, se refiere a la depresión que sufrió a los 11 años, a los cambios de humor durante su adolescencia o a los problemas en el colegio, que su familia achacó a que era «un maldito loco».

Punto de inflexión

También destaca cómo la carta de aceptación de la Universidad Rutgers (Estados Unidos) lo salvó de sus ideas suicidas y alivió su situación, ya que se dedicó a correr, levantar pesas y a ser «popular». Pero fue la relación con una chica, con quien compró un apartamento en Harlem (Nueva York) e incluso planeó tener hijos, la que supuso un punto de inflexión.

La convivencia se terminó después de que ella descubriera sus relaciones con otras mujeres y, desde entonces, Díaz se sumió en una etapa en la que tocó fondo y hasta intentó lanzarse desde la azotea de un apartamento. Salió de aquello con el apoyo de sus amigos y un «gran terapeuta» y, casi una década después, afirma que asiste a terapia dos veces por semana, no bebe alcohol, mantiene una relación y por fin se ha atrevido a hablar de su pasado.