ARTE

¿Qué pensar, qué sentir ante esta muestra?

El CAAC culmina sus actos del 25 aniversario con los jóvenes creadores, que por primera vez ocupan sus salas

Obras de Fuentesal&Arenillas para la muestra del CAAC
Obras de Fuentesal&Arenillas para la muestra del CAAC

Hace un año, el CAAC de Sevilla celebraba «A secas», unas jornadas en la que un nutrido grupo de jóvenes creadores andaluces daba a conocer bajo el formato del visionado de portafolio su trabajo. La iniciativa, que era la forma de dar la palabra a las últimas generaciones del arte local en el programa de actividades que festejaban el 25 aniversario del centro, debería haber contado como colofón con una muestra que, por problemas de presupuesto, se desplazó a 2016.

Esa exposición llega ahora. Se trata de «¿Qué sienten, qué piensan los artistas andaluces de ahora?» El título se le toma prestado a Alberti (es un verso de «Balada para los poetas andaluces de hoy», de 1953, que luego, en 1969 popularizó Aguaviva). En el poema del gaditano, que este enarbolaba para denunciar el rol de la cultura en plena dictadura, hay otra línea que, paseando por el CAAC, resuena como mantra y se recarga de actualidad. Escribe Alberti: «¿Es que Andalucía se ha quedado sin nadie?».

Cargar las tintas

Me explico. La exposición implica a diez artistas (nueve y una pareja), que se considera mejor representan el arte que se gesta ahora en Andalucía, bien porque nacieron allí (y lo hicieron después de 1980), bien porque han adoptado esta región como propia. Sin embargo, casi todos han termindo echando raíces fuera y tan sólo dos (Gloria Martín y Javier Artero) pueden decir que acabaron siendo profetas en su tierra.

Alberti se interrogaba sobre el papel del poeta en su época, y un comisariado coral traslada la pregunta a los artistas convocados, de forma que sus respuestas carguen las tintas y sirvan para implicarse con una sociedad (la actual) y su contexto.

Hay que felicitar al centro. Primero, por apostar, después de tanto tiempo, por el arte emergente. Segundo, porque las propuestas, todas de gran calidad, son proyectos pensados para la ocasión, lo que ha facilitado que muchos de los autores trabajen por vez primera con estándares de institución de primer nivel.

Casi todos los artistas de esta muestra han echado raíces fuera de Andalucía

¿Y qué piensan, qué sienten José Iglesias Gª-Arenal (Madrid, 1991), José Jurado (Córdoba, 1984), Julia Llerena (Sevilla, 1985), Gloria Martín (Sevilla, 1980), Cristina Mejías (Jerez, 1986), Fuentesal&Arenillas, Javier Artero (Melilla, 1989), Leonor Serrano Rivas (Málaga, 1986) y Daniel Silvo (Cádiz, 1982)? La verdad, nada que no piense o sienta ningún joven de su edad, sea artista o no; sea o no sea andaluz.

Son excepcionales las piezas audiovisuales. En la suya, Llerena poetiza sobre la dificultad para acceder a la vivienda enfrentando dos cielos estrellado que nunca fueron contemplados por sus «dueños». Mejías nos sitúa en el centro de su instalación y nos convierte en domador de los purasangre que recorren sus pantallas. En el fondo, está hablando de cómo el sistema domestica al ciudadano. Artero salva la altura de su sala magistralmente con otra triple pantalla (la de «Never Odd or Even») que parece narrar una única historia, casi pictórica, poblada de interferencias que sólo la mirada atenta descubre.

Crítica al sistema

Junto a ellos, otros compañeros supieron ocupar el CAAC. Gª-Arenal, de forma invisible, empleando las ondas wifi de una instalación obsoleta en el museo desde la III BIACS, pero reflexionando sobre cómo superar muros. Serrano Rivas desde lo teatral, empleando la arquitectura del centro como protagonista de las «tragedias» que propone. Martín, con la pintura, creando trampantojos que traen a las salas los almacenes del CAAC; lo que se custodia y a lo que no se tiene acceso. Fuentesal&Arenillas se enfrentan a la desterritorialización, reproduciendo suelos que quizás no quisieron ser pisados y generando otro en los que titubean los pies.

Dejo para el final los proyectos colaborativos de Jurado y Silvo. El primero rebotó las preguntas a otros colegas. Sus respuestas cuelgan en las salas del museo antes de convertirse en publicación. El segundo cede su espacio a artistas locales, que, monitorizados por María Cañas, los MP&MP y José M. Pereñíguez, no cuentan con estudio en la ciudad. Toda una crítica al sistema del arte, a los alquileres, a los individualismos... Los artistas jóvenes llegaron para quedarse. Ojito al museo.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios