La poeta Julia Uceda
La poeta Julia Uceda - ABC
CINCO MINUTOS DE GLORIA

Los números cantan: los premios de poesía en España son cosa de hombres

Entre 1923 y 2016, el 82% de los galardones fueron concedidos a hombres y el 17% a mujeres, según un informe reciente

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Hace unos meses formé parte del jurado de un premio de poesía. Me pasaron una larguísima lista de honorables candidatos procedentes de ambos lados del charco. La mayoría -por no decir el 99%- eran hombres. Yo también podía proponer, y propuse a Julia Uceda (Sevilla, 1925), afincada en Galicia desde su regreso de EE.UU. en 1976 y premio Nacional de Poesía en 2003.

También «ofrecí» mi voto a favor de la nicaragüense, recientemente fallecida, Claribel Alegría. Ni una, ni otra. Fue otro venerable y venerado poeta el elegido para la gloria del galardón, de cuya cuantía ni me acuerdo. Sí que recuerdo lo que me vino a la cabeza en el momento en que se cantó su victoria: más de lo mismo, ni sorpresa, ni disgusto. El aburrimiento de lo previsible.

Ha pasado el tiempo y ni me acordaba de aquello hasta que me pasaron hace unos días un informe realizado por la también poeta Nieves Álvarez Martín. Todo números, porcentajes, gráficos, «tartas», listados… Lo menos parecido a la lírica y lo más parecido a la cuenta de resultados del FMI o de una empresa dedicada a algo tan prosaico como la producción de tornillos. Me imagino a Álvarez Marín contando, no versos ni estrofas, sino enfrascada en el rigor de la estadística.

Disección

Lo que se recoge en esas 214 páginas de informe es la disección del mundo de los premios de poesía entre 1923 y 2016 -casi un siglo-, de cuya lectura se extrapola que la lírica fue cosa de hombres desde el principio de los tiempos, en los buenos y en los malos, en la salud y en la enfermedad del género literario. De los clásicos a los contemporáneos. La pescadilla que se muerde la cola.

«De los 1.468 premios entregados, 257 (el 17,51%) fueron concedidos a mujeres y 1.211 (82,49%) a hombres», se apunta en uno de los párrafos de las conclusiones. No crean que es un asunto baladí, porque, si seguimos con la cuenta o lo que el negocio esconde, esos «1.648 galardones eran de una dotación igual o superior a 5.000 euros». Saquen ustedes calculadora. Los números cantan. La matemática exacta desarma las argumentaciones de quienes aún creen en la justicia poética.