Portada del disco «Night shop», de Justin Sullivan
Portada del disco «Night shop», de Justin Sullivan
MÚSICA

Justin Sullivan: «Con la música puedo hablar de cosas sencillas»

El guitarista y batería estadounidense se lanza ahora a un nuevo proyecto con el álbum «Night Shop»

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Justin Sullivan, batería de Kevin Morby, grupo con el que ha grabado uno de los discos más aclamados del año, se lanza ahora en solitario con su nuevo grupo Night Shop. Su historia es una fábula del rock americano. Justin nos atiende desde su casa en Los Ángeles, donde convive con su gato y su batería: «Nací en Long Island, Nueva York, el más joven de seis hermanos. Comencé descubriendo el "punk" cuando tenía catorce años. Me parecía que venía de otro mundo, nada que ver con el ambiente en donde vivía. Empecé a tocar a los quince, cuando mi vecino me enseñó su guitarra. En el garaje de la casa de mis padres, había una batería que mi hermano mayor había utilizado y comenzamos a ensayar unas pocas semanas antes de presentarnos en directo. Acabamos juntos los siguientes siete años».

La música se convirtió para Sullivan en una válvula de escape: «Cuando era joven, sentía que no encajaba y estaba realmente cansado del mundo: de los matones de mi ciudad, que promovían el racismo, la opresión y la marginación de la comunidad, estaba triste y loco la mitad del tiempo. Todavía tengo estos sentimientos pero he encontrado mejores formas de canalizarlo. Fue el descubrimiento de una banda llamada Crimpshrine la que me hizo cambiar, escribían canciones sobre el amor y la amistad. Vi entonces que podía expresarme a través de la música y hablar de cosas sencillas, como tomar un café, ir de gira o el amor. Fue tremendo para mí, tan simple como suena. Mi primera banda, la que monté con mi mejor amigo, se llamaba Insurgent. Yo tocaba la batería y cantaba y escribía muchas de las letras. Queríamos ser como Crimpshrine. Nuestro primer concierto fue en un bar de Long Island. A partir de ese momento, tocamos en donde nos dejaban: fiestas en la parte trasera de las casas, en la playa… Long Island no tiene un circuito de salas consistente, por eso las bandas se las ingenian para tocar en cualquier parte».

«En mi disco expreso el sentimiento de tener que escalar montañas»

Desde entonces no ha parado: «He vivido en Long Island, Brooklyn, Boston, una corta temporada en Tucson y unos meses en Oakland. Ahora vivo en Los Ángeles, aquí al menos hay una escena musical vibrante». En el historial de Justin está su paso por The Babies, antes de recalar en Kevin Morby: «Kevin y Cassie eran los que escribían las canciones y me siento muy afortunado de haberme unido a ellos, desde Harlem River hasta City Music».

Encontrar el camino

Acaba de publicarse «Night Shop», su proyecto más personal, cinco canciones que recuerdan el espíritu del CBGB: «Siempre me he sentido atraído por la energía de todas aquellas bandas. "Por favor, mátame" es uno de mis libros favoritos, pero en términos de expresión es más bien el sentimiento de sentirte solo y tener que escalar montañas y necesitar un conducto para compartir lo que sientes con el mundo».

¿Cómo puede sobrevivir un músico «underground» hoy en Estados Unidos?: «Siempre he intentado huir de quien anuncia que “el cielo se está desplomando”. Si te mantienes creativo y trabajas duro, acabas encontrando un camino para hacer música. "El rock & roll" es una tradición que está ahí desde hace demasiado tiempo para morir».