Un momento de ARCOlisboa en 2017
Un momento de ARCOlisboa en 2017
ARTE

Las ferias de arte españolas, a la conquista de Lisboa

Esta semana se celebran en la capital portuguesa la III edición de ARCOlisboa, pero también la primera de JustMad en la ciudad. En octubre, será Drawing Room la que desembarque allí con una filial. ¿A qué responde este fenómeno?

MADRIDActualizado:

Hace cuatro años, ARCO anunciaba que abría una segunda sede. Llegaba la ansiada internacionalización de esta feria de Ifema, que se había barajado durante años pero que no terminaba de cuajar. Sin embargo, para algunos, la nueva empresa no se veía demasiado ambiciosa, puesto que el proyecto dirigido por Carlos Urroz tampoco marchaba tan lejos. Ni siquiera abandonaba la Península: Su destino era la vecina Lisboa.

Esta semana, ARCO celebrará su III edición en Portugal en la Cordoaria Nacional. Pero no estará sola. Hasta la capital lusa viaja también la versión lisboeta de JustMad. Se trata de JustLx, cuya sede será el Museu da Carris. Y en octubre, otra feria madrileña, Drawing Room, se estrenará en esos escenarios. ¿Qué ha ocurrido para que de golpe la ciudad en la que desemboca en Tajo se haya convertido en el maná de las ferias madrileñas?

Una necesidad a gritos

«ARCO recogió la necesidad de las galerías portuguesas de tener su propia feria después de que la de Lisboa desapareciera –explica Urroz–. Con ese apoyo de las firmas locales nos animamos a montar una en una ciudad que tenía un gran potencial tanto para recibir vistantes como para organizar eventos. Fue un salto, que si bien no era enorme, sí que dejaba justificado su sentido». No se trataba pues de hacer una feria más, sino de hacer una feria allá donde era necesaria: «Responder a una necesidad y no crearla».

Que Lisboa y Portugal están en auge es una obviedad. Algunos hablan ya de esta ciudad como «el Berlín del Atlántico»

La existencia de una demanda por parte de las galerías portuguesas es también la motivación del nacimiento hoy de JustLX. Al menos así lo explican sus actuales responsables, Semíramis González y Daniel Silvo: «Es una realidad que Just ha contado siempre con muchas galerías lusas y que éstas le reclamaban a ArtFacts (la empresa organizadora) una cita homóloga en Lisboa. Viendo que la edición española de 2018 ha salido bien, se tomó la decisión de mandar un mail de convocatoria que estaba en la bandeja de salida».

En el caso de Mónica Álvarez, directora de Drawing, la puesta en marcha de su apuesta para otoño surge de manera orgánica, dado que ella formó parte de la dirección artística de Art Lisboa: «Para mí esta es una plaza más conocida que Madrid. Drawing, aquí, ya está consolidado como formato, ha demostrado que existía un hueco para una cita especializada en dibujo contemporáneo». De lo que se trataría ahora es de conseguirlo también en el país vecino, incluso fuera de las fechas de la que ya está considerada su «Semana del Arte» en mayo: «Yo nunca he tenido vocación de feria satélite», suscribe Álvarez...

Museu da Carris, sede de JustLx
Museu da Carris, sede de JustLx

Que Lisboa y Portugal están en auge es una obviedad. Algunos hablan de esta urbe del Atlántico como el nuevo Berlín («aunque a elllos no les hace mucha gracia la etiqueta», confiesa González). Su economía se despierta y el gobierno ha promovido generosos beneficios fiscales para las grandes fortunas. La calidad de vida es buena allí, su producción artística muy potente y está siendo un imán para la llegada de cierta población flotante de Francia, de los países nórdicos, que ya coleccionaba en sus países de origen, a lo que se suma que es puerta de entrada natural del brasileño o las ex colonias africanas. Todo ello ha fomentado nuevas dinámicas culturales, con la inauguración del MAAT como motor de cambio, la apertura de nuevas galerías, o la llegada de otras, como la madrileña MaisterraValbuena o la italiana Monitor; y la brasileña Fortes d'Aloia, con oficina temporal durante el mes de mayo... El caladero es más que jugoso.

De puntillas

Ahora bien, las tres ferias madrileñas entran de puntillas en Lisboa para no dar la sensación de que esto es una nueva conquista española. Todas repiten como mantra lo de «profundo respeto al contexto»: «En ARCOlisboa –argumenta Urroz–, y aunque las españolas están bien representadas, hay más firmas portuguesas. Siempre hemos contado con profesionales del país, que nos asesoran y ayudan, como Isabel Carlos, que se encarga de las charlas de coleccionistas, o Joao Laia. Este año, además, la feria está coorganizada por la Cámara Municipal de Lisboa, lo que nos hace ser más portugueses que nunca».

Todas las ferias repiten como un mantra lo de «profundo respeto a un contexto» que no es el suyo

«Ese punto es importante –agregan desde Just– porque hay una serie de detalles que ARCO no ha cuidado y que allí no han gustado. Para algunos agentes, no es una feria cercana, no es portuguesa. El hecho, por ejemplo de que la web no sea .pt, sino un apéndice de la española. La nuestra es una cita que se ha esforzado por ser lo más portuguesa posible, cuyo idioma oficial es el inglés. Y contamos con un comisario nativo, Lourenço Egreja, la tercera pata –fundamental– del proyecto». Las mismas complicidades las ha buscado Drawing, cuya directora artística será nativa: la comisaria Maria do Mar Fazenda: «Tres áreas fundamentales –programa de coleccionistas, prensa y dirección artística– no se importan», declara Álvarez.

Sociedade Nacional de Bellas Artes, sede de Drawing Room Lisboa
Sociedade Nacional de Bellas Artes, sede de Drawing Room Lisboa

También en los tres casos, lo que se busca es no hacer un corta-pega en otra esquina del mapa. Como bien comenta Urroz, es preciso que la experiencia de visitar cada propuesta sea distinta en cada caso («tiene que merecer la pena coger un avión y ver una feria más»). Para que ARCOmadrid y Lisboa se diferencien, Ifema apuesta por vincularse allí con la tradición artística portuguesa y de los países lusófonos, Brasil y Angola. Y no se trata tanto de centrarse en sus galerías («que tampoco son muchas»), sino en sus artistas –y coleccionistas– a través de las galerías europeas que sí los representan. JustXL no pretende ser una feria de arte emergente, sino «algo a caballo entre lo que fue Summa y lo que es Just»; su caladero son galerías de calidad que tampoco encuentran acomodo en ARCO y que se sienten huérfanas desde que cerró Art Lisboa. Drawing apostará por estands en todos los casos del mismo tamaño y que, en la medida de lo posible, defiendan a un solo artista. Más de la mitad serán lusos, lo que «dará sentido a su contexto».

Un chorreo esperado

Sin duda, ARCO ha facilitado el chorreón de ferias españolas en Lisboa («Ha abierto un camino y marca el paso como lo hace en España», admiten Silvo y González, directores de una feria que fue en realidad la primera en cruzar la frontera, celebrando una única edición en Miami en 2012 sin medir antes las consecuencias de sus actos). Urroz le devuelve el tirito a Just: «El fenómeno demuestra el interés del sector de estar presente en Lisboa en la que ya es su semana del arte. Todo ello avala nuestro éxito. Están en su derecho. Pero lo que me encantaría es que alguien llegara de pronto a China, abriera otros mercados, para que luego esos contactos revirtieran en febrero en Madrid».

Las tres citas tienen claro que los suyos no son experimentos, sino proyectos a largo plazo. El convenio de ARCO con el ayuntamiento lisboeta es por tres años. Just pone sobre la mesa los diez de experiencia que celebra en 2019. Drawing aspira a generar una segunda semana del arte en Lisboa: en sus fechas, del 10 al 14 de octubre, es fiesta en España, se celebran los Open Studio lisboetas, y la ciudad, que aún no tiene gallery weekend, baraja esos días como posibilidad. En breve se pondrán todas las cartas sobre la mesa.