«Interfaz», instalación de 1972 de Peter Campus
«Interfaz», instalación de 1972 de Peter Campus
ARTE

Dimensión, percepción y tiempo en el CAAC

Un pionero, Peter Campus, y una «joven promesa», Bouchra Khalili. Dos maneras de entender el vídeo en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (Sevilla)

Actualizado:

La buena sintonía entre los directores del CAAC y el Jeu de Paume está dando sus frutos a corto plazo: a la itinerancia de la retrospectiva de uno de los pioneros del videoarte, Peter Campus, desde la institución parisina hasta el centro andaluz, debemos sumar ahora la coproducción de la exposición de la artista marroquí Bouchra Khalili.

La obra de Campus (Nueva York, 1938), influida en un primer momento por Bruce Nauman, pronto se preocuparía por estudiar la capacidad de la imagen para representar(se) dinámicamente y por estudiar las posibilidades de interactuación de ésta con el público. Si sus análisis de psicología motivaron o impulsaron tales líneas de indagación, lo que resulta innegable es que fue el vídeo en circuito cerrado el que le proporcionó la posibilidad de estudiar los anteriores parámetros citados mediante la manipulación controlada del espacio y el tiempo.

Probaturas

Entre 1978 y 1996, Campus abandonó la videocreación y se dedicó en exclusiva a la foto. A partir del nuevo siglo comenzará a trabajar con la imagen digital. De estas probaturas trae una última y monumental instalación, Convergencia de imágenes hacia el puerto (2016). Sin embargo, con ser interesante, resultan mucho más sugerentes, por la economía y sencillez de medios, así como por la inteligente capacidad para, sutilmente, manipular la percepción espacio-temporal del observador, las propuestas anteriores a 1978.

Cabría destacar dos especialmente Interfaz (1972) y Cavidades ópticas (1972-73). El desasosiego que pudo provocar entonces la interacción con ambas instalaciones se agranda hoy, más de cuarenta años después, cuando cualquier mínimo retardo entre la acción y la reacción en y sobre la imagen crea una no fingida ansiedad en nosotros, para quienes el concepto de inmediatez asociado a los mecanismos visuales tecno-lúdicos prácticamente es la única opción comprensible.

Conscientes de muchas de las problemáticas que asuelan al mundo, apenas reparamos en el modo que, desde el primer mundo, hemos pervertido la idea de tiempo. Bouchra Khalili (Casablanca, 1975), desde una óptica que no excluye sumar a los procesos artísticos una mirada sociológica, trabaja con este concepto y con el de espacio para proyectar una lúcida mirada sobre las migraciones y la idea (siempre negativa) de lo diferente en las sociedades occidentales.

Conmoción general

Dejando aparte lo que podríamos denominar las «orillas estéticas» generadas a partir de los procesos de investigación videográficas -nos referimos a las fotos del proyecto Foreign Office (2015) o las serigrafías de The Constellations Series (2011)- son otras las propuestas capaces de generar una conmoción en el espectador: las que giran en torno a la ecuación tiempo-identidad-territorio.

Los 8 vídeos de The Mapping Journey Project (2008-2011) otorgan voz a la imagen del trayecto y nos permiten establecer una cartografía del tiempo para quien concibe la espera como parte del viaje, visto siempre como horizonte. Viajar buscando un sueño y una esperanza desde Daca (Bangladesh) hasta Milán, pasa por Moscú, Bulgaria, Mali, Níger y el Sáhara, una tumba y el Mediterráneo, y otra tumba; con el hambre, la precariedad, el idioma, la arbitrariedad, la cárcel, el trabajo de subsistencia, las mafias y los años como trasfondo.

La dignidad del otro, en The Speeches Series (2012-13), sorprende e impacta en la fortaleza del discurso de identidad que, en el capítulo segundo -Words on Streets-, despliegan unos inmigrantes que reclaman su derecho a no ser prejuzgados, su derecho a la no pertenencia y a la nacionalidad múltiple por encima de fronteras administrativas.