LIBROS

«Bhagavad Gita», sobre la divinidad del alma

La gran literatura hindú tiene en el «Mahabharata» uno de sus libros de cabecera, dentro del cual destaca el «Bhagavad Gita»: un fragmento de setecientos versos legendarios que son los que se incluyen en esta edición

Ilustración del «Mahabharata», batalla de Jarasandha
Ilustración del «Mahabharata», batalla de Jarasandha

El «Mahabharata» y el «Ramayana» son las dos grandes epopeyas de la literatura hindú, algo así como «La Ilíada» y «La Odisea» de nuestra tradición grecolatina, pero ocho veces más extensas. El «Mahabharata» (que podría traducirse como «La gran India» o «La gran guerra de los Baratha») a lo largo de sus doscientos mil versos repartidos en 18 cantos (parvas) narra los avatares -en tiempos míticos- de dos ramas de una misma Familia Real (los Kuru y los Pandava), enfrentados en la cruenta batalla de Kurukshetra por alcanzar el trono del reino de Hastinápura. Algunos historiadores afirman que esta guerra existió y que debió acontecer en torno al año 3102 a. C., sin embargo, la escritura del libro -en sánscrito moderno- suele datarse entre el siglo IV a. c. y el siglo II de nuestra era, según los criterios que apliquen sus investigadores. Se reconoce como su autor al mítico sabio -o rishi-Vyasa, asistido por el mismísimo dios Ganesha (mitad niño-mitad elefante) que hizo de escriba de sus cantos recitativos.

El «Bhagavad Gita» es un fragmento de 700 versos inscrito en el libro sexto del océano épico lírico del «Mahabharata». Corresponde al diálogo que mantienen el Dios Krishna y Arjuna -comandante del ejército de los Pandava- en el momento anterior a la batalla. Al reconocer desde su carro -conducido por Krishna- a todos sus familiares y maestros en el bando contrario, Arjuna -el de los poderosos brazos- duda en saltar al campo de batalla, para luchar y matar a sus familiares y amigos. Krishna (que no es más que un avatar del Dios Visnú, el dios del amor y conservador de la vida) recrimina al guerrero desanimado: «Nadie se libera de la acción por el simple abstenerse de obrar». Desde este punto de vista, podría calificarse al «Bhagavad Gita» como un manual para afrontar correctamente la vida, según la ley del «dharma».

Sánkara fue uno de los principales pensadores de la India. Buscó la libertad espiritual

Por otra parte, el «Bhagavad Gita» fue de los primeros textos traducidos al inglés por Ch. Wilkins en 1785, lo que lo convirtió en una suerte de embajador de lujo de la literatura hindú, que despertó igualmente el interés de filólogos y filósofos alemanes como Schlegel, Hegel, Schopenhauer y Nietzsche, que no sólo lo comentaron en sus respectivas obras, sino que terminó influyendo en sus planteamientos filosóficos más renovadores.

Pero el «Bhagavad Gita» no es sólo el relato de unas «hazañas bélicas» hindúes de tiempos legendarios, sino una serie de reflexiones sobre la naturaleza última de Dios, y de lo divino que mora en el alma humana. La importancia clave de este texto radica en que encierra una visión monoteísta, dentro de la politeísta religión hinduista, formulada en los cuatro grandes libros Vedas. La razón de esta evidencia radicaría en la vinculación del «Bhagavad Gita» con los «upanishad», una suerte de subgénero filosófico-didáctico postvédico, que pretendía dar respuesta a las grandes preguntas de la filosofía con la sencillez de una parábola. «El absoluto es como un terrón de sal que se disuelve en el agua y no hay manera de retenerlo en las manos; pero que si se extrae el agua, la sal queda ahí. Así es ese gran ser infinito, ilimitado», sentencia la Chandonguia-upanishad.

Sánkara (788-820 d.c.) fue uno de los principales pensadores de la India. Había estudiado con gurús formados en la tradición upanishádica. Se le considera el consolidador de la doctrina advaita Vedanta (una de las seis escuelas ortodoxas del hinduismo). La gran aportación de Sánkara no se queda en proponer la unicidad de Dios, sino en negar sistemáticamente el pensamiento dualista convencional de la India, en favor de un no-dualismo (a-dvaita), más próximo -en cierto modo- a la concepción platónica racionalista occidental. A través de su interpretación del «Bhagavad Gita», Sánkara busca alcanzar la libertad espiritual a partir del conocimiento, lo que termina produciendo una identificación entre el Brahman (la divinidad en estado puro) y el Atman (la individualidad del alma humana); más allá del Prakriti (el mundo material, cambiante e ilusorio).

Cuajado de sabiduría

La edición del «Bhagavad Gita» que reedita Trotta, por séptima vez en los últimos diez años, se basa en el texto original del Gita Press (Gorakhpur, India) «sobre el que Gambirananda preparó una edición en sánscrito-inglés con los comentarios de Sánkara, que fue publicado en Calcuta en 1984». El texto del «Bhagavad Gita» por sí solo no superaría las treinta páginas, pero unido a los voluminosos y precisos comentarios de Sánkara supera las trescientas. Esta es la riqueza y, a la par, el talón de Aquiles de este libro cuajado de sabiduría, pues al ir insertas las reflexiones y diálogos del filósofo advaita en el texto general del Canto, dificulta una lectura continuada del mismo. Sucede algo así como si las notas a pie de página hubieran fagocitado al texto literario. No obstante, cualquier lector interesado en la espiritualidad religiosa hinduista, y en sus aportaciones históricas y filosóficas, no dejará de disfrutar del suculento contenido de este hermoso canto sagrado, revelado a los hombres por los dioses. Y ya se sabe que las revelaciones encierran una esencia común que es la sabiduría.

Toda la actualidad en portada

comentarios