Cultura - Cine

Tom Ford presenta en Toronto «Nocturnals Animals», un «homenaje a la libertad»

También se presentó «Sing», película doblada por Matthew McConaughey, Reese Whiterspoon y Scarlett Johansson

Scarlett Johansson, en Toronto
Scarlett Johansson, en Toronto - Reuters
MARÍA ESTÉVEZ Toronto - Actualizado: Guardado en: Cultura , Cine

Toronto se vistió de gala para recibir a Tom Ford. El diseñador, transformado en cineasta, admitió en una entrevista celebrada bien entrada la madrugada: «Soy un animal de la noche». Se entiende entonces que el título de su película sea precisamente «Nocturnal Animals». En la realidad, la historia se centra en el mundo del arte, en el lujo, sin dejar de ser al mismo una crítica al consumismo. «Estamos bombardeados de información, este filme es un homenaje a la libertad, a desprenderse de lo que no necesitamos», confesó al termino de la presentación del filme.

Como contribuyente al consumo popular, con sus películas y sus diseños, Ford reconoció su propia incapacidad a vivir de una manera frugal. «En realidad no se necesita mucho para ser feliz; sin embargo, vivimos en una sociedad aturdida por el más y mejor. Cuando tienes un coche, quieres otro; tienes una pareja estable y la cuestionas. Luchamos por una felicidad que no representa lo que realmente es la vida. Hay que ser feliz, pero también hay que sufrir y conocer el dolor» dijo Ford.

Materialismo y felicidad

Escoltado por una bellísima Amy Adams, el director reconoció haber confundido materialismo y felicidad. «Es cierto que el dinero no te hace feliz. A mí esta película me ha abierto los ojos y me ha hecho cuestionarme a mí mismo y mi trabajo como creador de tantos productos». Basada en la novela «Tony y Susan», de Austin Wright, «Nocturnal Animals» presenta a Adams como Susan, una exitosa galerista de arte en Los Ángeles torturada ante la permanente ausencia de su segundo marido, interpretado por Armie Hammer. Cuando un manuscrito de su ex, al que da vida Jake Gyllenhaal, llega a su mesa, no le quedará más remedio que enfrentar sus demonios del pasado.

«Al principio el personaje no me gustaba nada, pero no es mi responsabilidad juzgar a las mujeres que represento y, en este caso, ella no se gusta a sí misma. Poco a poco fue metiéndome en su piel hasta encontrar su corazón», explicó Adams. La estructura narrativa del filme, dividido en dos caminos paralelos, mitiga la frialdad que en ocasiones desprenden unos personajes que existen en un universo de privilegio.

Feliz por regresar a Toronto, donde hace siete años presentó «A Single Man», Ford agradeció el recibimiento y aconsejó a la audiencia luchar por su humanidad. «Creo que es importante olvidarse de posar», aseguró entre la ovación de unos espectadores convertidos por Ford en «animales nocturnos».

«Sing»

Horas antes aparecieron por Toronto los actores que figuran tras los personajes de cinta de animación «Sing»: Matthew McConaughey, Reese Whiterspoon y Scarlett Johansson deleitaron a pequeños y grandes con una película de animales que compiten por ser el mejor cantante en un concurso de karaoke. Como el Koala protagonista, Buster Moon, McConaughey se considera un optimista. «Siempre pienso en positivo incluso cuando las cosas no van bien», aseguró en la fiesta posterior, organizada por Universal Studios.

Moon, el protagonista, es dueño de un teatro en ruinas que intenta conseguir un último espectáculo. «No se trata de ganar, lo importante es superar tus miedos, sorprenderte del camino, al menos así me ha ocurrido a mi. Creo que el mensaje de este filme es bellísimo», terminó Matthew.

«Tarde para la Ira»

Con fiebre y cansancio aterrizó en Toronto Raúl Arévalo desde el Festival de Venecia. «Estoy encantado por el premio que se ha llevado Ruth (Díaz) en Venecia. Tanto se ha promocionado a los hombres de mi película que me he llevado una alegría al verla ganar a ella», admitió Raúl. Despejando la resaca de los premios y con el teléfono estallando por llamadas de felicitación y las ofertas, Arévalo reconoció que no piensa dejarse tentar por Hollywood. «Algún día iré a Los Ángeles a pasear, pero siento mucho rechazo de trabajar allí. Muchos amigos actores me han contado su experiencia y, no te voy a mentir, me da asco».

Mientras rumia ya la historia de su próxima aventura cinematográfica, Raúl confesó haber volado desde Madrid con Carlos Saura, uno de los realizadores que más admira. «El fue uno de los cineastas que me inspiró durante el rodaje de "Tarde para la Ira”». A la carrera, tiritando y con la agenda repleta, Arévalo se perdió en un Festival que estaba deseando recibirle.

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