Los invidentes Jesús Casanueva y María Joséfa Mogrera tocando el «murillo» de la exposición
Los invidentes Jesús Casanueva y María Joséfa Mogrera tocando el «murillo» de la exposición - RAÚL DOBLADO
DISCAPACIDAD

Un «murillo» para tocar en el Bellas Artes de Sevilla

El museo acoge la exposición «Hoy toca el Prado», con la que la pinacoteca acerca el arte a los discapacitados visuales mediante reproducciones con texturas y relieve

SEVILLAActualizado:

El Museo del Prado se ha propuesto acercar sus colecciones a personas que sufren cualquier tipo de discapacidad, incluida la visual, lo que, en principio, podría parecer imposible en un arte como la pintura. Sin embargo, la pinacoteca nacional desarrolló en 2015 el concepto de exposición «Hoy toca el Prado», que permite acceder adiscapacitados visuales a la pintura a partir de reproducciones de alta calidad en color y con relieves y texturas que permiten explorar las obras con el tacto.

La iniciativa, según explicó este martes en el Museo de Bellas Artes de Sevilla el director adjunto de conservación e investigación del Prado, Andrés Úbeda, nació con la reproducción de una obra emblemática de El Greco: «El caballero de la mano en el pecho», al que se han sumado después «Noli me tangere», de Correggio; «La fragua de Vulcano», de Velázquez; «El quitasol», de Goya; «La Gioconda», del taller de Leonardo da Vinci; y «Bodegón con alcachofas, flores y recipientes de vidrio», de Van der Hamen.

Esta media docena de obras creadas para que puedan acercarse las personas con discapacidad se exhiben desde este martes hasta el 26 de noviembre en el museo sevillano, que también se ha sumado a esta iniciativa con la reproducción con relieves y texturas de uno de sus murillos más conocidos: «Santas Justa y Rufina».

Estas reproducciones, que cuentan con el patrocinio de la Fundación AXA, están realizadas por los estudios vascos Durero y con el asesoramiento de técnicos de la ONCE a partir de fotografías en alta resolución, a las que se confieren texturas y volúmenes de hasta nueve milímetros. Cada una de las obras se presenta en la exposición acompañada de una audioguía y textos en braille.

Jesús Casanueva fue uno de los invidentes que disfrutaron este martes de la exposición en el Bellas Artes. Tras estar unos minutos recorriendo con sus manos las «Santas Justa y Rufina», explicó que había podido recordar un cuadro que había visto de antes de perder la visión en 2010. «Ha sido toda una impresión poder tocar la Giralda y las manos de las santas. He podido reconocer hasta las ventanitas de la Giralda».

Por su parte, María Josefa Mogrera señaló tras tocar ese mismo cuadro que se trataba de «una experiencia muy bonita y muy buena para las personas que ciegas», que pueden de esta forma también disfrutar del arte.

Facilitar el acceso a la cultura es la finalidad última de esta iniciativa de la que se felicitó que ahora la acoja el Bellas Artes el consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, por cuanto encaja dentro de las líneas de trabajo que tiene la Junta, esto es, que «el arte sea para todos y todas» y «sea accesible».

Junto a Vázquez y Úbeda, participaron en la inauguración de la muestra el delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, Cristóbal Martínez; la directora del Bellas Artes, Valme Muñoz; el comisario de la exposición y jefe de contenidos didácticos del Prado, Fernando Pérez Suescun; el vicepresidente de AXA, Juan Manuel Castro; y el delegado territorial de Cultura, José Manuel Girela.

«Hoy toca el Prado», que se exhibe en Sevilla hasta el 26 de noviembre, se ha podido ver antes en el propio Museo del Prado, Palma de Mallorca, Gerona, San Sebastián y Vigo.