Cultura - Arte

Así es el proyecto de Foster y Rubio Carvajal para la última ampliación del Prado

El Campus del museo (edificios de Villanueva y Moneo, y Casón del Buen Retiro) se cierra con el Salón de Reinos. Se propone la peatonalización del Eje Parque del Retiro-Paseo del Prado

Recreación virtual del nuevo edificio, manteniendo la fachada del XIX
Recreación virtual del nuevo edificio, manteniendo la fachada del XIX - FOSTER + PARTNERS/RUBIO ARQUITECTURA

Un premio Pritzker español (Rafael Moneo) firmó la primera gran ampliación del Prado del siglo XXI. Otro Pritzker, en este caso británico (Norman Foster), completará el Campus del Prado con su segunda y última gran ampliación: el Salón de Reinos. Antiguo Museo del Ejército, se construyó hacia 1640 como residencia de descanso de Felipe IV por sugerencia del conde-duque de Olivares. De titularidad estatal, y declarado Bien de Interés Cultural, desde 2015 está adscrito al Prado. Se unirá en este Campus a los edificios de Villanueva y Moneo y al Casón del Buen Retiro. La UTE formada por los estudios de Foster y el arquitecto español Carlos Rubio Carvajal era una de las ocho candidaturas finalistas en el concurso internacional para la rehabilitación arquitectónica y adecuación museística del Salón de Reinos, al que se presentaron 47 proyectos. Han quedado atrás arquitectos de la talla de David Chipperfield, Rem Koolhaas, Eduardo Souto de Moura, Richard Gluckman, Cruz y Ortiz o Nieto y Sobejano.

Recreación virtual de una variante propuesta para el edificio, que sustituye la fachada del XIX por una logia con columnas revestidas de bronce dorado FOSTER + PARTNERS/RUBIO ARQUITECTURA

El martes se reunió el jurado, compuesto, entre otros, por el presidente y la vicepresidenta del Patronato del Prado, José Pedro Pérez-Llorca y Amelia Valcárcel; el arquitecto Rafael Moneo y el director de la Academia de Bellas Artes y también arquitecto, Fernando de Terán. De los ocho proyectos finalistas, que se presentaron de forma anónima, en plicas cerradas, se hizo una preselección de dos. De forma unánime resultó ganadora la candidatura presentada con el lema Traza Oculta. La plica pertenecía al equipo formado por Foster + Partners L.T.D., estudio de Norman Foster, y Rubio Arquitectura S.L.P., estudio de Carlos Rubio Carvajal. No ha trascendido el nombre de la candidatura que quedó en segundo lugar.

Respeto a la memoria

Del proyecto ganador el jurado destaca la calidad de la propuesta arquitectónica, el respeto a la memoria que encierra un edificio con tanta historia; la integración de éste en su entorno, la inteligente satisfacción de los requerimientos museológicos y el eficaz estudio de costes de la obra. Su presupuesto es de 30 millones de euros: no podrá desviarse más de un 20%. La UTE ganadora obtiene 48.400 euros y, en concepto de honorarios y dirección de las obras, algo más de 1.700.000 euros. En cuanto a los plazos, tendrá 16 meses para redactar el proyecto y 30 más para ejecutarlo. Se prevé que las obras comiencen en 2018 o, a más tardar, en 2019, año en el que el Prado celebrará su bicentenario. Con esta nueva ampliación se ganarán más de 5.700 metros útiles, de los cuales más de 2.500 serán de superficie expositiva. El jurado también ha valorado la calidad de las propuestas de los ocho finalistas, que se podrán admirar en el Claustro de los Jerónimos a partir del 1 de diciembre.

Sección transversal perspectiva de la propuesta en la que se muestra la permeabilidad del eje Norte-Sur
Sección transversal perspectiva de la propuesta en la que se muestra la permeabilidad del eje Norte-Sur- FOSTER + PARTNERS/RUBIO ARQUITECTURA

Ayer se informó de la decisión del jurado al Patronato del museo -que dio luz verde al proyecto ganador-, cuya reunión estuvo presidida por el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, que estuvo acompañado por Fernando Benzo, secretario de Estado de Cultura, minutos antes de su toma de posesión; y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. Finalizada la reunión, Pérez-Llorca llamó a Norman Foster para comunicarle la noticia. En primer lugar, el proyecto ganador recuperará el espíritu del antiguo Palacio del Buen Retiro, realzando sus espacios históricos. «El proyecto hace una reflexión inteligente de la historia del edificio, poniendo en valor la memoria de este palacio del siglo XVII», advierte Zugaza. Se devolverá el esplendor a los salones que acoge en su interior (Salón de Reinos, Sala de Armas, Salón de la Reina, Sala de Laureados, Sala Árabe). Todos los edificios que constituyen el Campus del Prado quedarán conectados mediante espacios públicos y uniones subterráneas.

Espectacular atrio

Se recupera la fachada sur del XVII (calle Méndez Núñez) en tres niveles, que pasa por «el desmontaje de los forjados que contra ella acometen» y recuperando sus huecos y balconadas originales. Entre la fachada del XVII y la actual, del XIX, se abrirá un espectacular atrio, de uso público, con espacios expositivos y de recreo, que conectará la parte norte y la sur. En esta última estará la entrada principal del museo. Habrá terrazas con cafeterías en el ala norte. Se abrirán los huecos de la fachada actual incorporando grandes ventanales: la luz atravesará este espacio, llegando al mismísimo Salón de Reinos. Resultan muy llamativas las columnas revestidas en bronce dorado, que se abren en el techo del atrio con unas vigas en forma radial, como si fueran las ramas de un árbol. Aunque ésa es la propuesta del equipo ganador, sorprendentemente el proyecto incorpora como alternativa una variante: eliminar la fachada del XIX, siendo sustituida por una logia con columnas también revestidas en bronce dorado, dejando mucho más abierto al atrio, aunque más desprotegida la fachada del XVII. Se estudiarán ambas opciones.

Vista interior del nuevo atrio de la fachada sur
Vista interior del nuevo atrio de la fachada sur- FOSTER + PARTNERS/RUBIO ARQUITECTURA

Otro aspecto destacado del proyecto de Foster y Carvajal es que no se excavarán los sótanos. Ello impedirá que se repita el rosario de problemas con las aguas subterráneas que alargó hasta una década los trabajos en el Casón del Buen Retiro. Pero lo más llamativo es que propone, como sugerencia, una ambiciosa estrategia urbana: la peatonalización del eje Parque del Retiro-Paseo del Prado, a través de la calle Felipe IV, uniendo el Madrid de los Habsburgo con el de los Austrias. Aunque aún es pronto para saber si es viable peatonalizar total o parcialmente esa zona de Madrid (se prevé un apasionado y apasionante debate entre las administraciones implicadas y no ocultan que «traerá algún problema»), Manuela Carmena parece encantada con la idea de ajardinar cada vez más el Paseo del Prado y retirar los coches de la zona.

«Un edificio verde»

En la planta tercera, por encima de la fachada recuperada, se dispondrá de una nueva sala de exposición amplia y versátil con más anchura y altura que la actual, formando la cubierta del atrio y también una terraza orientada al Campus. Una nueva cubierta dotará a este espacio de luz cenital controlada. Dicha cubierta almacenará energía a través de paneles solares integrados, permitiendo filtrar la luz natural en las salas de exposiciones inferiores, dando sombra y protección a la fachada sur del edificio gracias al voladizo. En realidad, todo el edificio será sostenible energéticamente. Será «un edificio verde».

El Salón de Reinos es el corazón del nuevo museo
El Salón de Reinos es el corazón del nuevo museo- ABC

El corazón del nuevo proyecto de ampliación del Prado es el antiguo Salón de Reinos, espacio de honor del edificio, que recibía su nombre de los escudos de los 24 reinos de la Corona de Aragón que se pintaron entre los lunetos de la bóveda. Las pinturas van a restaurarse. Originariamente, colgaban en él doce cuadros de batallas (entre ellos, «Las Lanzas», de Velázquez), diez escenas de la vida de Hércules, pintadas por Zurbarán, y cinco retratos reales ecuestres pintados por Velázquez. Los hispanistas Jonathan Brown y John Elliott siempre han apostado por recrear este espacio, pero se toparon con voces discrepantes. Aunque aún está por decidir, parece que, finalmente, sí se llevará a cabo. Zugaza abogaba ayer por que la pintura del palacio «encuentre visibilidad en este proyecto».

«El héroe de mi vida»

Resumen ejecutivo de la propuesta para el Salón de Reinos
Resumen ejecutivo de la propuesta para el Salón de Reinos- FOSTER + PARTNERS/RUBIO ARQUITECTURA

Carlos Rubio Carvajal (Barcelona, 1950), en declaraciones a ABC, confesaba que, para él, «es un honor y un privilegio, hacer este proyecto con Norman Foster, el héroe de mi vida». Aunque no lo conocía personalmente, fue Foster quien lo eligió a través de un miembro de su estudio. Curiosamente, cada uno ha realizado una de las Cuatro Torres de Madrid. Lleva desde los cinco años en la capital, donde tiene su estudio. Apenas cuenta con experiencia museística. Foster, mucha: ha trabajado para el Smithsonian de Washington, el Museo de Bellas Artes de Boston o el British Museum y el Museo Imperial de la Guerra, ambos en Londres. Quedan ya atrás las desavenencias de Foster con el Ayuntamiento de Madrid por unas obras que quería hacer en su palacete de la calle Monte Esquinza, sede de su fundación, y no le dieron permiso. Amenazó con llevársela de Madrid. Ahora está levantando en ella un pequeño pabellón de exposiciones. También tiene estudio en la capital.

Aunque, como recuerda Pérez-Llorca, hay que ir paso a paso y en esta primera fase se habla solo de continente y no de contenido, hay interés por saber en qué consistirá el plan museográfico. Dicho de otro modo, qué va a albergar en su interior dicho museo. Se ha dicho que será «un espacio alternativo de exposición de gran calidad para presentar aspectos destacados o singulares de su colección y para el desarrollo de un programa específico de exposiciones de larga duración y de visión transversal sobre temas fundamentales de la historia y el patrimonio histórico español». El presidente del Patronato del Prado apuesta por «tantear cosas y ver qué tiene más éxito». Para Zugaza, «ofrece la posibilidad de recuperar, permanente o temporalmente, las magníficas colecciones de pintura barroca del museo».

Estrategia urbana e integración del Salón de Reinos en el Campus del Prado
Estrategia urbana e integración del Salón de Reinos en el Campus del Prado- FOSTER + PARTNERS/RUBIO ARQUITECTURA

Con la ampliación de Moneo se resolvieron buena parte de los problemas de falta de espacio del museo para exhibir su colección. En estos años ha habido planes de todo tipo para el Salón de Reinos. Algunos tan descabellados como el que, en tiempos de Zapatero al frente del Gobierno, planteaba crear un Museo de la Paz, en el que colgarían «Las Lanzas», de Velázquez; «Los fusilamientos del 3 de mayo», de Goya, y el «Guernica», de Picasso. Solo había un problema, que este último está adscrito al Reina Sofía, al que habría que arrebatárselo, descabezando por completo su colección. Preguntados ayer sobre aquel viejo proyecto, tanto Zugaza como Pérez-Llorca fueron tajantes. El primero afirma que, «para desarrollar en este espacio colección o exposiciones, no se cuenta con obras que no estén adscritas al Prado». Pérez-Llorca va más allá: «Soy muy sensible a no desnudar un santo para vestir otro» (lo vivió en piel propia con las cuatro obras maestras del Prado que reclamaba Patrimonio Nacional). «Sobre la mesa no hay ninguna intención de cambiar el “Guernica” de museo». Puede respirar tranquilo Borja-Villel.

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