Cultura

La última moda: no recoger los premios

El silencio de Bob Dylan hace especular al mundo con que renuncie a recibir el Nobel. Se sumaría a una larga lista de premiados sin galardón

Conociéndole, Robert Allen Zimmerman igual no tiene ni móvil
Conociéndole, Robert Allen Zimmerman igual no tiene ni móvil - EFE
JOSÉ MANUEL CUÉLLAR - Actualizado: Guardado en:

Bob Dylan no les coge el teléfono a los del Nobel. Estará liado el hombre o lo tendrá en silencio que a este le gusta mucho la soledad y que no le molesten en exceso. O igual no tiene ni móvil, que en él sería lo normal. Siempre ha sido rarito Robert Allen, y él mismo lo dice. Ya cuando le detuvieron en New Jersey confundiéndole con un vagabundo ni se inmutó. Lo consideró algo normal. Y es que él es así. Genio y figura...

Ahora se especula con que no vaya a recoger el Nobel o que si va, lo recoja, diga gracias y se vaya, que tampoco sería de extrañar. De cualquier forma, si no se presenta a la ceremonia no sería raro. De hecho, no recoger los premios parece haberse convertido en una moda. Hay quien dice que no presentarse o renunciar a ellos es una forma de llamar más la atención que si fueras a recogerlos. La lista de renuncias es bastante grande, y en todos los apartados, tanto en España como en el extranjero.

ESPAÑA

Premio Nacional de Música: 2014. Jordi Savall (director) renunció al premio y a los 30.000 euros de dotación en protesta por el desinterés del Estado español en el tratamiento de la cultura.

Premo Nacional de Teatro: 1994: El Joglars rechazó el premio. Albert Boadella dijo entonces que se sentían pagados con el reconocimiento del público y que, además, «la oficialidad nunca estuvo con nosotros en los momentos dificiles». En 2004 el mismo Boadella renunció también a la Cruz de Sant Jordi porque según dijo se lo habían dado porque el Gobierno catalán quería compensar ofensas pasadas.

Medalla de Oro al Mérito de Bellas Artes: 2012. Juan López, más conocido por Jan, renuncio al premio. El creador de «Superlópez» o «Pulgarcito» argumentó que nunca se le comunicó oficialmente y que renunciaba por cuestiones éticas.

Premio Nacional de Artes Plásticas: 2010. Santiago Sierra rechazó el premio alegando que el Gobierno daba el dinero a los bancos mientras desmontaba el Estado de bienestar alegremente. «El Estado son ustedes y sus amigos. Yo soy un artista serio» remató.

Premio Nacional de Literatura (Narrativa). 2012. Javier Marías fue galardonado, pero rechazó el premio porque no quería galardones de un Estado ni quería ser involucrado en juegos políticos.

Premio Nacional de Fotografía: 2104. Fue premiada Isabel Steva (Colita). Su renuncia fue categórica: «De momento, señor Wert, no me apetece salir con usted en la foto

INTERNACIONAL

Premio Nobel: Tres renuncias: 1. Jean Paul Sartre (Literatura, 1964). El escritor francés dijo que rechazaba el premio porque tenía por regla declinar todo reconocimiento y porque «los lazos entre la cultura y el hombre deben realizarse directamente».

2. Le Duc Tho (Paz junto a Kissinger, 1973). Lo declinó porque dijo que su país aún no estaba en paz.

3. Boris Pasternak (Literatura, 1958). Un asunto complejo. Más que rechazarlo sufrió presiones del gobierno ruso para que no fuera a recogerlo, y así lo dijo.

Legión de Honor: El economista Thomas PiKetty la rechazó porque decía que no creía que fuera el gobierno francés el más adecuado paa decir quien es honorable.

Oscar: Tres renuncias: 1. Dudley Nichols (Mejor guión por «El delator», 1936). Rechazó el premio porque en ese momento los guionistas estaban en huelga.

2. George G. Scott (Mejor actor por «Patton», 1971). Dijo que no lo recogía porque los Oscar se habían convertido en un parque de atracciones.

3. Marlon Brando (Mejor actor por «El padrino», 1973). No aceptó el premio por el maltrato que se hacía a los indios norteamericanos en el cine y en la televisión estadounidense. Lo recogió en su nombre la activista sioux Sacheen Littlefeather.

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