Vista de la obra «Joven con una cesta de flores» del artista español Pablo Picasso en la casa de subastas Christie's
Vista de la obra «Joven con una cesta de flores» del artista español Pablo Picasso en la casa de subastas Christie's - EFE

Récords de Matisse y Monet en la primera noche de subasta de la colección Rockefeller

La puja, en la que un Picasso se vendió por más de cien millones, recaudó en su primera noche 646 millones de dólares

Actualizado:

Rockefeller es sinónimo de riqueza, y este martes el apellido hizo llover millones en Nueva York. Christie’s celebraba la primera noche de la subasta de la colección de Peggy y David Rockefeller, este último el nieto de John D. Rockefeller, el patriarca que acaparó una de las grandes fortunas americanas en el negocio del petróleo.

La pareja amasó una espectacular colección de arte y mobiliario y, todavía en vida, decidieron que buena parte de ello regresara al mercado. Con el fallecimiento de Peggy en 1996 y de David Rockefeller -a los 101 años- el año pasado, cerca de 1.500 obras de arte y objetos queridos salen ahora para que se los quede el mejor postor. Los beneficios irán a una docena de instituciones culturales, entre ellas el MoMA y la Universidad de Harvard.

La velada en Christie’s -que tiene su sede precisamente en el Rockefeller Center de Nueva York- era la dedicada a las obras de mayor valor: 44 lotes que se subastaron en una noche con grandes intercambios de pujas. Llevarse a casa no solo una obra maestra, sino parte de la historia de los Rockefeller, es un extra para los coleccionistas.

La subasta fue un éxito, con todas las obras vendidas, muchas de ellas muy por encima de las estimaciones. La recaudación total fue de 646 millones de dólares, a gran distancia de la estimación total de 490 millones de dólares que manejaba Christie’s antes que empezaran a sonar el mazo y las pujas.

Esa cantidad supone que la colección de los Rockefeller es ya la más cara vendida en subasta de la historia, por encima de los 484 millones de dólares que obtuvo la de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé, subastada en París en 2009. Si los otros dos días de subastas reservados por Christie’s para la colección Rockefeller y la subasta online mantienen el ritmo, es posible que la cifra total se escape más allá de los mil millones de dólares, una cantidad estratosférica y nunca conseguida por una única subasta.

La obra más cara de la noche fue de Pablo Picasso. ‘Fillette à la corbeille fleurie’ era el lote con mayor estimación de la noche -90 millones de dólares- y se adjudicó por 115 millones. Es un cuadro de la época rosa del pintor malagueño, fuera de su etapa cubista más conocida, y quizá la puja fue menos intensa de lo esperado. Hasta la fecha, el mayor precio pagado en subasta por una obra de Picasso son los 179 millones que costó ‘Les femmes d’Alger (Version O)’ en 2015.

La competición, sin embargo, fue despiadada por otras obras. Buen ejemplo de ello, fue ‘Odalisque couchée aux magnolias’, de Henri Matisse, adjudicada por 80,8 millones de dólares, récord en subasta para el artista. También se batió el precio más alto pagado nunca por una obra de Claude Monet: 84,7 millones de dólares, después de una intensa pugna que llevó al subastador, Jussi Pylkkanen, a bromear con que parecía «un partido de tenis con cinco raquetas», en referencia a las tablillas que los compradores levantan para elevar la puja.

Ambos cuadros se adjudicaron por teléfono a coleccionistas asistidos por Xin Li Cohen, la vicepresidenta de Christie’s en Asia, una indicación de la procedencia de los compradores y una señal de que los esfuerzos de la casa de subastas por promocionar la colección en China y Japón habían dado fruto.

También batieron récords en subasta para sus artistas las obras ‘Tigre jouant ave une tortue’, de Eugène Delacroix, vendida por 9,8 millones de dólares; ‘Les delices de la vie’, de Armand Seguin, adjudicada por 7,7 millones de dólares; y ‘Natura mortal’ de Giorgio Morandi, que se remató por 4,3 millones de dólares.

Las subastas siguen hasta el viernes, con precios para todos los bolsillos: desde un salero de 400 dólares hasta un gran óleo de Diego Rivera, ‘Los rivales’, estimado entre cinco y siete millones de dólares. El artista mexicano lo completó en el barco que le llevaba junto a Frida Kahlo a Nueva York para asistir a su primera exposición en el MoMa, en 1931. La obra era para Abby Aldrich Rockefeller, madre de David Rockefeller y gran impulsora del museo neoyorquino, a pocas manzanas de donde hoy se subasta el cuadro.