Miles de personas se despiden de Juan Gabriel en México - EFE

El adiós a Juan Gabriel une a México

Cientos de miles de personas dan un último adiós al Divo de Juárez en el Palacio de Bellas Artes

MÉXICOActualizado:

Las cenizas de Juan Gabriel llegaron hoy al icónico Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México para que cientos de miles de personas lo homenajearan con una visita tan sentida como fugaz en la que será su última parada antes de descansar en su casa de Ciudad Juárez.

El homenaje congregó a importantes figuras del mundo de la cultura y la canción mexicana, así como algunos de los allegados del Divo de Juárez, pero también a incontables fanáticos, gente que, entre sollozos y cánticos, quiso dar el último adiós a este artista que traspasó generaciones y clases.

Un rompedor de tabúes con su forma única de bailar, sentir y cantar que hoy, a ocho días de su muerte, desafió de nuevo al statu quo cultural llenando una vez más Bellas Artes, un recinto donde actuó por primera vez en 1990 desatando controversias.

Ese concierto causó gran debate sobre los espacios destinados a la alta y la baja cultura en México, por lo que su presencia -y arrollador éxito- en este escenario marcó un antes y un después a la forma de acercarse al arte en esta nación latinoamericana.

El hijo del artista, con la urna de las cenizas de Juan Gabriel
El hijo del artista, con la urna de las cenizas de Juan Gabriel - AFP

Estos testimonios son solo una pequeña muestra del amor al divo reunido hoy en el centro histórico de la Ciudad de México, donde miles de personas permanecen reunidos y hacen una fila kilométrica para darle el adiós.

Aunque no faltó la música y la fiesta, el sabor amargo de esta despedida quedó marcada en el rostro de una mujer de unos 50 años que avanzaba desolada y sostenida por dos hombres, o en el cuerpo de un joven que se desvaneció tras ver la urna de madera.

Alguien querido por todos

La muerte de este cantante que abrazó generaciones y clases llega en un momento en el que México parece necesitar, más que nunca, un referente, un héroe, alguien querido por todos. Y este era Juan Gabriel, un mexicano musical y universal que con sus canciones consiguió colarse en casas de ricos y pobres, en bodas y en entierros, como el del hermano de Blanca, una vendedora de ropa veinteañera que hoy aguardaba a sabiendas de que lo vería solo «unos instantes».

Fallecido a los 66 años y con más de 40 pisando escenarios, Juan Gabriel regresará a Ciudad Juárez el martes en la noche o el miércoles en la mañana para reposar en su casa, que se convertirá en museo.

Se espera que durante la apertura de Bellas Artes hasta medio millón de personas pasen a honrar al cantante, de acuerdo con estimaciones oficiales.

Este adiós catapultará definitivamente al divo al olimpo cultural mexicano y desde el mejor escenario posible, el de un Bellas Artes que un día se le resistió antes de rendirse a sus pies y que ha acogido los homenajes póstumos de personajes de la talla de Frida Kahlo, Mario Moreno «Cantinflas», Octavio Paz y Gabriel García Márquez.