Ciencia

La NASA, a punto de lanzar una nave al inquietante asteroide Bennu

Este 8 de septiembre se lanzará la misión OSIRIS-REx, cuyo objetivo será viajar hasta el asteroide y traer muestras de rocas y polvo hasta la Tierra. Esta roca forma parte de las amenazas potenciales para el planeta

La nave OSIRIS-REx viajará durante siete años hasta un asteroide para investigar su composición
La nave OSIRIS-REx viajará durante siete años hasta un asteroide para investigar su composición - NASA
ABC.ES Madrid - Actualizado: Guardado en:

La NASA está a punto de lanzar una nave hasta el asteroide Bennu para analizar su superficie y traer muestras de roca de vuelta a la Tierra, siguiendo así los pasos de la misión japonesa Hayabusa, que logró posarse sobre el asteroide Itokawa.

Este asteroide, de 500 metros de diámetro, está bautizado con el nombre de un ave mitológica egipcia asociada con la muerte. No en vano está dentro de la categoría de las amenazas potenciales para la Tierra («Near Earth Objects»), y se considera que la probabilidad de que impacte contra el planeta es de 1 entre 2.700, según los cálculos de los científicos. Esto podría ocurrir en el siglo XXII.

Sin embargo, el motivo por el que la NASA escogió este asteroide no es su potencial peligrosidad, sino su composición, que puede aportar información sobre el origen de la vida en el Sistema Solar, y su cercanía a la Tierra, tal como explicó Dante Lauretta, investigador principal de la misión en una entrevista.

«El asteroide Bennu es como una pequeña montaña en el espacio, mide 492 metros de diámetro», dijo Lauretta. Además, «es un asteroide próximo a la Tierra que se acerca de vez en cuando a nuestro planeta».

Un viaje de siete años

El lanzamiento de la misión de exploración se producirá el día 8 de septiembre, desde la base de Cabo Cañaveral, en Florida, y dará comienzo de forma oficial a la misión OSIRIS-REx, de «Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, and Security-Regolith Explorer» (Orígenes, Interpretación espectral, Identificación de recursos y Explorador de Seguridad de regolitos).

«La misión OSIRIS-REx es un viaje de siete años desde el lanzamiento hasta la Tierra», dijo en un comunicado de la NASA Lauretta.

Últimos preparativos antes de lanzamiento
Últimos preparativos antes de lanzamiento- NASA/Glenn Benson

La nave espacial pasará los dos primeros años de la misión viajando hasta Bennu, donde llegará en agosto de 2018. Sus cinco instrumentos trazarán mapas de la superficie, analizarán la composición de minerales y de productos químicos y ayudarán a escoger el lugar de recogida de muestras que volverán a la Tierra.

60 gramos de ciencia

«El objetivo primario de la misión es traer de vuelta 60 gramos de material pristino (no alterado por la radiación solar ni otros factores) rico en carbono de la superficie de Bennu», añadió Lauretta. «Esperamos que esas muestras contengan moléculas orgánicas del comienzo del Sistema Solar que nos aporten información y pistas sobre los orígenes de la vida».

Los análisis comenzarán en 2020, cuando la nave toque brevemente la superficie del asteroide para recoger ese polvo y esas rocas. Después, el material será almacenado en una cápusla especial en espera de volver hasta la Tierra. La nave dejará el asteroide en marzo de 2021, y viajará durante dos años y medio para llegar a la Tierra en 2023.

Una vez que la nave OSIRIS-REx se haya aproximado a la Tierra, lanzará la cápsula con las muestras hacia el planeta. Se espera que se activen unos paracaidas y que la caja con el precioso material se recoja cerca de la ciudad de Salt Lake, en Utah, Estados Unidos. Mientras tanto, la nave permanecerá en órbita.

Preparación del lanzamiento

Pero eso ocurrirá dentro de varios años. Estos días los ingenieros de la NASA han hecho todo tipo de pruebas para asegurarse de que la nave funciona correctamente. Probaron los paneles solares, los sistema informáticos, comprobaron que el centro de gravedad y la masa seguían siendo como estaba previsto e instalaron unas mantas térmicas para proteger a la nave en el espacio. Por último, cargaron el combustible necesario para que la OSIRIS-REx abandone Bennu y vuelva a la Tierra.

La parte más delicada de todo el proceso ha sido trabajar en un entorno estéril y limpio para evitar contaminar la nave y traer de vuelta un poco de contaminación terrestre.

La misión OSIRIS-REx forma parte del programa «New Frontiers», de la NASA, cuyas otras misiones son Juno (exploración de Júpiter) y New Horizons (exploración de Plutón y el cinturón de Kuiper).

En 2005 una nave de la agencia espacial japonesa (JAXA) logró aterrizar en el asteroide y recoger muestras que luego trajo de vuelta a la Tierra en 2010, durante la misión Hayabusa. Y, antes de que OSIRIS-REx llegue a Bennu, está previsto que la misión Hayabusa II, también de la JAXA, tome muestras de otro asteroide.

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