Ciencia

La NASA lanza al espacio a su gran «cazador» de huracanes

El satélite meteorológico realizará casi en tiempo real un seguimiento continuo de tormentas y realizará pronósticos más precisos para el hemisferio occidental

Lanzamiento del GOES-R desde Cabo Cañaveral
Lanzamiento del GOES-R desde Cabo Cañaveral - Reuters
ABC.es Madrid - Actualizado: Guardado en:

La NASA ha lanzado con éxito desde la estación de Cabo Cañaveral en Florida (EE.UU.) el GOES-R, el primero de una serie de satélites geoestacionarios muy avanzados, capaces de observar casi en tiempo real la formación de tormentas y realizar pronósticos meteorológicos más precisos no solo para EE.UU., sino para todo el hemisferio occidental.

«El lanzamiento del GOES-R representa un gran paso adelante en nuestra capacidad para ofrecer una información más precisa y oportuna, fundamental para las predicciones y avisos meteorológicos que pueden salvar vidas», ha dicho Thomas Zurbuchen, administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA en Washington.

Una vez en órbita geoestacionaria, GOES-R proporcionará imágenes de los patrones del clima y las tormentas severas con una frecuencia que va entre cinco minutos y 30 segundos. Estas imágenes se pueden utilizar para poder ofrecer previsiones meteorológicas más precisas.

La NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) invertirán once millones de dólares en el programa de los nuevos satélites, que reemplazarán a la actual flota de GOES, que no ha experimentado una importante revisión en 40 años.

Hasta veinte tormentas a la vez

El satélite GOES-R, construido por la empresa estadounidense Lockheed Martin, permitirá a los meteorólogos observar hasta veinte tormentas simultáneamente y determinar si presentan un riesgo para la población. El pronóstico será más rápido, y la alarma, si hay que darla, también.

Además de monitorizar el clima, este nuevo satélite tiene un instrumento capaz de observar los efectos de las erupciones solares para avisar sobre posibles interrupciones de comunicación y navegación. GOES-R, que se convertirá en GOES16 una vez en órbita, también ayudará a mejorar los pronósticos a largo plazo, como la fuerza de un invierno o los riesgos de sequía.

Además, el nuevo satélite, que será colocado en una órbita geoestacionaria a 35.000 km sobre el continente americano, ayudará a los científicos a comprender mejor las interacciones entre el suelo, los océanos, la atmósfera y el clima.

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