Una madre juega con su hijo en el Princeton Baby Lab
Una madre juega con su hijo en el Princeton Baby Lab - Elise Piazza

¿Por qué madres de todo el mundo alteran la voz para hablar a sus bebés?

El «lenguaje infantilizado» incluye un timbre muy particular empleado por las mujeres independientemente de su idioma

MadridActualizado:

Cuando las madres hablan a sus bebés suelen utilizar un tono exagerado, algo musical a veces, más lento, con frases cortas y repetitivas, que se conoce como «lenguaje infantilizado» o «dialecto mamá». Esta forma de hablar puede sonar algo tontorrona a los adultos, pero beneficia al pequeño, ya que juega un papel importante en el aprendizaje del lenguaje e involucra las emociones. Ahora, investigadores de la Universidad de Princeton (Inglaterra) han descubierto que ese cambio específico en el timbre de la voz es universal, y que lo emplean madres de todo el mundo independientemente de su idioma.

El timbre de voz es la calidad única de un sonido que nos ayuda a distinguir a personas, animales e instrumentos. «Es lo que hace que la sedosa voz de Barry White suene diferente a la de Tom Waits aunque ambos estén cantando la misma nota», explica Elise Piazza, investigadora postdoctoral del Instituto de Neurociencia de Princeton (PNI).

Piazza y sus colegas encontraron que el cambio de timbre era consistente entre las mujeres en diez idiomas distintos, incluyendo el español. Esos matices eran lo suficientemente fuertes y consistentes como para ser identificados por un algoritmo de aprendizaje automático, según publican en la revista «Current Biology».

Los investigadores invitaron a doce mujeres de habla inglesa al Princeton Baby Lab, donde estudian cómo los bebés aprenden a hablar y entender el mundo. Los científicos grabaron a las madres mientras jugaban o leían a sus bebés de 7 a 12 meses de edad y mientras hablaban con un experimentador adulto. De esta forma, descubrieron que el habla dirigida a los adultos y dirigida a los bebés tenía unas «huellas dactilares» significativamente diferentes.

El equipo encontró que el timbre de la voz de las madres era lo suficientemente diferente como para que un algoritmo informático pudiera aprender a clasificar de manera fiable el habla dirigida a los bebés y a los adultos, incluso usando sólo un segundo de voz grabada. Los investigadores no contaron con los padres u otros cuidadores masculinos en el estudio. «Sin embargo, predeciría que nuestros hallazgos pueden atribuirse bastante bien a los varones», dice Piazza.

En ruso o en cantonés

Con los resultados en la mano, los investigadores se preguntaron si su trabajo se podría generalizar a madres que no hablan inglés. De esta forma, contactaron con otras doce mujeres cuyo idioma materno es otro y se dieron cuenta de que ocurría lo mismo. El cambio de timbre en el «lenguaje bebé» era el mismo en cantonés, francés, alemán, hebreo, húngaro, mandarín, polaco, ruso o español. Para Piazza, estos cambios en el timbre pueden representar una forma universal de comunicación con los bebés.

Esta técnica para cuantificar el timbre también podría abrir puertas a otros tipos de análisis del habla; por ejemplo, cómo los oradores ajustan su timbre para acomodarse a una amplia variedad de audiencias, cómo los políticos hablan a sus electores o los enamorados a sus parejas.

Más información: A los padres no se les da peor hablar a los bebés