Fotografía conseguida con un tiempo de obturación lento, en la que se aprecian varias leónidas, producidas por el cometa Tempel Tuttle, sobre la localidad cántabra de Villanueva de la Peña
Fotografía conseguida con un tiempo de obturación lento, en la que se aprecian varias leónidas, producidas por el cometa Tempel Tuttle, sobre la localidad cántabra de Villanueva de la Peña - EFE

Leónidas 2017: cómo ver la lluvia de estrellas de las bolas de fuego

Alcanzan su máximo el viernes y el sábado tras dejar impresionantes meteoros «tan brillantes como la Luna llena» sobre Cuenca y el Golfo de Cádiz

MadridActualizado:

Si hace una semana mirábamos al cielo para ver si pillábamos algún meteoro de las esquivas y tímidas Táuridas, esta vez le toca el turno a otra lluvia de estrellas: las Leónidas. Alcanza su máximo pico la mañana de este viernes y la de mañana sábado, cuando nuestro planeta cruza la órbita del cometa Tempel-Tuttle y los escombros dejados a su paso entran en nuestra atmósfera encendiéndose como fósforos.

Las Leónidas se caracterizan por provocar espectaculares tormentas periódicas. Cuando ocurren, parece que hay fuegos artificiales en el cielo. Este año no se espera semejante esplendor, sino una lluvia de baja intensidad, con tasas típicas de alrededor de 10 a 15 meteoros por hora en su máximo. Pero puede haber sorpresas. Una gran bola de fuego, tan brillante como la Luna llena, sobrevoló la madrugada del miércoles la provincia de Cuenca y ayer jueves fue vista otra «impresionante» frente a las costas del Golfo de Cádiz. Esta última incluso podría haber producido un meteorito que habría caído al mar y las dos están relacionadas con el Temple-Tuttle.

Meteoro de las Leónidas en Villanueva de la Peña
Meteoro de las Leónidas en Villanueva de la Peña - EFE

Además, los que quieran disfrutar de esta lluvia van a estar de suerte, ya que la Luna menguante no será una molestia y el cielo se mantendrá oscuro. Para garantizar una buena observación, como es habitual, huya de las farolas como de la peste. Es recomendable escoger un lugar oscuro alejado de las luces de las ciudades, donde ni montañas ni edificios ni árboles altos impidan la visión del firmamento. Tampoco hay prisas, ya que esta lluvia se prolonga desde la medianoche al amanecer.

Los meteoros parecen nacer de un punto cercano a la estrella Algieba en la constelación de Leo (de ahí su nombre), lo que se conoce como radiante. Pero no es necesario mirar hacia allí para ver el fenómeno, ya que los meteoros aparecerán por todo el cielo.

En Cuenca y Cádiz

Antes de su máximo, esta lluvia ya se ha hecho notar en España. Una «impresionante» bola de fuego fue vista frente a las costas del Golfo de Cádiz la madrugada del jueves. El fenómeno luminoso se inició a una altitud de unos 90 kilómetros sobre el nivel del mar y finalizó a una altura de unos 27 kilómetros. Su origen ha sido la entrada en la atmósfera terrestre de un fragmento procedente de un asteroide a una velocidad de unos 54.000 kilómetros por hora y los astrónomos creen que pudo producir un meteorito que habría caído al mar.

No hay sido la primera. El miércoles, otra bola de fuego fue detectada sobre el cielo de la provincia de Cuenca, también relacionada con la lluvia de estrellas de las Leónidas. Este fragmento entró en la atmósfera a una velocidad de casi 260.000 kilómetros por hora, a unos 146 kilómetros de altura sobre el sureste de la provincia de Cuenca, casi en la vertical de Minglanilla, y desde ese punto avanzó en dirección noroeste hasta extinguirse a 78 kilómetros de altitud sobre la vertical de la localidad conquense de Buenache de Alarcón. Tanto este como el de Cádiz fueron registrados por detectores del proyecto «Smart», cuya finalidad es monitorizar continuamente el cielo con el fin de registrar y estudiar el impacto contra la atmósfera terrestre de rocas procedentes de distintos objetos del Sistema Solar.