Ciencia

Instituto Francis Crick: La nueva catedral de la investigación biomédica

La institución, dirigida por el Nobel Paul Nurse, comenzará a funcionar a pleno rendimiento a principios de 2017 y contará con 1.500 investigadores de distintas áreas

El centro, eregido en Londres, pretende apostar por la creatividad, los investigadores jóvenes y los proyectos a largo plazo
El centro, eregido en Londres, pretende apostar por la creatividad, los investigadores jóvenes y los proyectos a largo plazo - AFP
G.L.S. Madrid - Actualizado: Guardado en:

«La arquitectura importa. Cuando entras en un edificio sientes inspiración. Es lo bonito de una catedral medieval», dijo en «The Guardian» Paul Nurse, Premio Nobel de Medicina y director del nuevo Instituto Francis Crick.

Quizás por eso se esforzó en buscar inversores y pagar 700 millones de libras para levantar un gigantesco edificio a la altura de sus pretensiones: las de convertir al Instituto Francis Crick en uno de los mayores centros biomédicos de Europa, con 1.500 investigadores, y una actividad científica del más alto nivel en los campos del cáncer, la neurología, las enfermedades y el envejecimiento.

Dentro de un gran atrio central, no muy diferente a la nave de una catedral, la colocación de los pasillos y los laboratorios favorece la mezcla de personas. De nuevo la arquitectura muestra que el Crick no es un centro de investigación más.

Atrio central del Instituto Francis Crick, con una zona común de trabajo en la parte inferior
Atrio central del Instituto Francis Crick, con una zona común de trabajo en la parte inferior- AFP

Siguiendo la senda de lugares como la Universidad Rockefeller de Nueva York (presidida por Nurse durante ocho años) o del Laboratorio Europeo de Biología Molecular, Nurse pretende que el Crick esté dominado por una «suave anarquía», en la que no haya rígidos departamentos sino grupos de interés, que permitan que investigadores de distintas áreas trabajen juntos.

Además, y a diferencia de los centros más ortodoxos, en el Crick se pretende favorecer investigaciones a largo plazo más innovadoras y menos dependientes de los presupuestos o las publicaciones científicas de alto impacto. Junto a los fondos privados que lo sustentan, y al de las seis instituciones científicas que lo han engendrado, el Francis Crick estará impulsado por científicos jóvenes y creativos. Los laboratorios, los sofisticados animalarios y las instalaciones de contención de este templo de la ciencia funcionarán a pleno rendimiento a principios de 2017.

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