Foto: Imagen de Centauro A, a 13 millones de años luz - Foto: ESO-WFI / Vídeo: ABC Multimedia
Science

La galaxia que cuestiona lo que sabemos sobre el Universo

Los satélites de Centauro A ponen en duda el modelo cosmológico estándar. La materia oscura no puede explicar lo que allí se observa

MADRIDActualizado:

El llamado modelo cosmológico estándar explica qué ocurrió después del Big Bang. Dice que el Universo se expande desde entonces, pero que en algunos puntos la gravedad permite que la materia se concentre y forme galaxias, por ejemplo. Este modelo se basa en la Relatividad General de Einstein, en la energía oscura y en la materia oscura. Esta última es básicamente una fuente de gravedad invisible que es la que permite entender la velocidad y la estructura que se ven en las galaxias lejanas. Sin embargo, cuando se mira más cerca, aparecen cosas que no se pueden explicar si se da por sentado que existe una materia oscura invisible. Es el caso de las galaxias enanas que giran en torno a nuestra galaxia, la Vía Láctea, y su vecina, Andrómeda. Para algunos científicos estas galaxias satélite son una prueba de que el modelo cosmológico estándar es erróneo. Otros recuerdan que la teoría funciona bien para explicar lo que vemos lejos, y que podría ocurrir que la Vía Láctea y Andrómeda sean excepcionales y que esto nos lleve a engaño.

Ahora, un estudio publicado en Science, y elaborado por un equipo internacional de astrónomos, ha presentado unos resultados que siembran nuevas dudas sobre el modelo cosmológico estándar. Sus observaciones de la galaxia Centauro A, situada a 13 millones de años luz de la Tierra, han sugerido que la materia oscura, ingrediente indispensable del modelo cosmológico estándar, tampoco puede explicar el comportamiento de sus galaxias satélite.

«Lo importante de este hallazgo es que cuestiona la validez de ciertas simulaciones y modelos cosmológicos como explicaciones válidas para la distribución de galaxias y sus satélites en el Universo», ha dicho Marcel Pawlowski, coautor del estudio e investigador en la Universidad de California, en Irvine (EE.UU.). «Esto es un serio reto para nuestra comprensión de cómo se forman y evolucionan las galaxias satélite», ha añadido para ABC.

El enjambre de galaxias

El motivo es que el modelo estándar explica que si la materia oscura es la que permite la formación de las galaxias, deberíamos encontrar lo siguiente: grandes galaxias rodeadas por pequeñas galaxias satélite dispersas aleatoriamente en una nube. Además estas enanas serían como un enjambre de mosquitos, y se moverían en todas direcciones.

¿Por qué la materia oscura del modelo cosmológico estándar no puede explicar la generación de las galaxias satélite y sí otras? Si esta no es la explicación, entonces, ¿por qué y cómo se formaron las galaxias después del Big Bang? ¿Suelen chocar las galaxias grandes y formar esos anillos de galaxias satélite?

Para intentar resolver estas apasionantes preguntas primero hay que dar pasos pequeños. Marcel Pawlowski dice que seguirán estudiando las galaxias satélite de Centauro A y que tratarán de buscar otras en otros lugares para poder aplicar la estadística. Además, tratarán de usar modelos alternativos al de la materia oscura fría, que es la que se baraja en el modelo estándar. Otras opciones son la materia oscura caliente, la materia oscura auto-interaccionante o la gravedad modificada, entre otras.

En conclusión, ocurre que el modelo cosmológico estándar explica la mayor parte del Universo observable (sin tener en cuenta el problema de las galaxias satélite), pero que se basa en una sustancia, la materia oscura, que hasta ahora ha sido imposible de detectar. La historia dice que cuando algo así ocurre, es porque se está cerca de un importante descubrimiento. Por ejemplo, hace poco más de un siglo las leyes de Newton explicaban casi todos los movimientos astronómicos, con excepción de una extraña anomalía de Mercurio. Pero después, la Relatividad General de Einstein pudo por fin comprender este fenómeno y acabó «echando por tierra» la física de Newton.