Ciencia

El dinosaurio más desafortunado del mundo murió atrapado en el barro

Los científicos que lo han localizado creen que la criatura quedó pegada al barro hace 66-72 millones de años, en un periodo en que la especie se estaba convirtiendo en un pájaro

El dinosaurio más desafortunado del mundo murió atrapado en el barro
EP Madrid - Actualizado: Guardado en:

El dinosaurio más desafortunado del mundo murió luchando para liberarse de una turbera embarrada. El ejemplar, como un pájaro, fue hallado tendido sobre su frente con alas y cuello extendidos.

Los científicos que lo han localizado creen que la criatura quedó pegada al barro hace 66-72 millones de años, en un periodo en que la especie se estaba convirtiendo en un pájaro.

Esta especie parecida a un pájaro fue encontrada en un sitio en el sur de China y apodada «dragón de barro», se ha conservado casi intacta, yaciendo sobre su parte frontal con las alas y el cuello estirados. Los investigadores han nombrado a la nueva especie 'Tongtianlong limosus', que significa «dragón fangoso en el camino al cielo».

El animal de dos patas pertenece a una familia de dinosaurios emplumados llamados oviraptorosaurios, caracterizados por tener cabezas cortas, picos afilados y carecer de dientes. Algunos, incluyendo las especies recién encontradas, tenían crestas de hueso en la cabeza que probablemente fueron usadas como estructuras de exhibición para atraer a compañeros e intimidar a rivales, como los casuarios modernos.

Los descubrimientos de fósiles en las últimas décadas sugieren que este grupo de animales sin vuelo estaba experimentando un aumento de población, diversificándose en nuevas especies, durante los 15 millones de años previos a la extinción de los dinosaurios. Fue probablemente uno de los últimos grupos de dinosaurios que se diversificaron antes de que el asteroide impactara hace 66 millones de años, matando a todos los dinosaurios no avícolas.

El esqueleto fue encontrado durante excavaciones usando explosivos en un sitio de construcción de una escuela cerca de Ganzhou. El fósil permanece notablemente bien conservado y casi completo, a pesar de algunos daños causados por una explosión de dinamita realizada en el sitio de construcción.

Investigadores de la Universidad de Edimburgo, en Escocia, y China, que llevaron a cabo el estudio, dicen que el hallazgo ayuda a entender mejor cómo los dinosaurios supervivientes sobrevivían antes de que se produjera el evento que terminó con ellos.

Brotó pocos millones de años antes de la extinción

El estudio, publicado en 'Scientific Reports', se realizó en colaboración con el Instituto de Geología, la Academia China de Ciencias Geológicas y el Museo de Dongyang, China, y es el último de una fructífera colaboración entre Edimburgo y la Academia China de Ciencias Geológicas.

Fue financiado por la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, los Fondos Fundamentales de Investigación de la Academia China de Ciencias Geológicas, el Programa Erasmus Mundus de Expertos de la Unión Europea y una Beca Marie Curie de Integración Profesional.

El doctor Steve Brusatte, de la Escuela de Geociencias de la Universidad de Edimburgo, señala: «Este nuevo dinosaurio es uno de los fósiles más hermosos, pero más tristes que he visto. Pero tenemos suerte de que el 'dragón de barro' se hundiera en el fango porque su esqueleto es uno de los mejores ejemplos de un dinosaurio que floreció durante esos últimos millones de años antes de que el asteroide cayera y cambiara el mundo en un instante».

El doctor Junchang Lü, del Instituto de Geología de la Academia China de Ciencias Geológicas, añade: «El descubrimiento del nuevo dinosaurio oviraptoridae indica que el área de Ganzhou del sur de China es una localidad más productiva de dinosaurios oviraptoridaes y tiene una enorme diversidad de oviraptorosauria del Cretácico tardío. Proporcionará información importante sobre el estudio de la evolución, la distribución y el comportamiento de los dinosaurios oviraptorídeos».

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