El problema de la resistencia a antibióticos amenaza con matar a 10 millones de personas al año en 2050, según un informe del gobierno británico
El problema de la resistencia a antibióticos amenaza con matar a 10 millones de personas al año en 2050, según un informe del gobierno británico - MIT News

Un científico español amplía el arsenal contra las superbacterias

Ha desarrollado un péptido antimicrobiano eficaz contra bacterias resistentes a antibióticos y que puede ser usado para recubrir superficies e impedir el crecimiento de microorganismos

MADRIDActualizado:

La mayoría de las bacterias de la Tierra son inofensivas para el ser humano, pero un «puñado» de ellas no son tan amables, así que debemos defendernos. Gracias a la penicilina de Fleming, hemos aprendido a encargarnos de aquellas que nos hacen daño con los antibióticos: estos son sustancias que normalmente rompen algún sistema básico para la bacteria (como su pared externa o alguna pieza de su metabolismo), por lo que son capaces de matarlas o de impedir que crezcan. El problema es que desde hace unos años los humanos han usado mal los antibióticos (pensando que curaban los catarros, por ejemplo) y han dejado de investigar en ellos lo suficiente, con lo que ha aumentado el peligro de que surjan bacterias «malvadas» capaces de resistirse no ya a un antibiótico, sino a varios: son las llamadas superbacterias.

Este fenómeno de resistencia a antibióticos podría matar a 10 millones de personas al año en 2050 (una persona muerta cada diez segundos), según un estudio publicado por el gobierno de Reino Unido. Para evitarlo, es fundamental investigar nuevos remedios. Eso es lo que un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), de la Universidad de Brasilia y de la Universidad de la Columbia Británica persigue. Recientemente publicó un artículo en la revista Scientific Reports en el que presentó el diseño de una molécula, un péptido antimicrobiano, que puede matar a varios tipos de bacterias, incluyendo a algunas que son resistentes a muchos antibióticos.

Imagen coloreada de Eschericia coli, una bacteria común pero que puede ser peligrosa cuando se hace resistente a varios antibióticos
Imagen coloreada de Eschericia coli, una bacteria común pero que puede ser peligrosa cuando se hace resistente a varios antibióticos - ARCHIVO

El problema de momento es que producir estos péptidos antimicrobianos es caro. Varios grupos de investigación trabajan en fabricarlos en bacterias y levaduras modificadas genéticamente, para poder obtenerlos en grandes cantidades y por poco dinero. «Mientras que las técnicas de secuenciación de ADN se han abaratado mucho, la síntesis química de péptidos sigue siendo cara», ha explicado de la Fuente.

En función del apoyo económico y del interés que despierte esta investigación, de la Fuente y los otros científicos implicados comenzarán a probar estos péptidos en ensayos con animales de laboratorio y más adelante quizás en humanos. Además, trabajarán en el área de la computación, para diseñar y optimizar de forma virtual el uso de los péptidos.

La guerra sigue

«Durante muchos años hemos pensado que habíamos ganado la guerra contra las bacterias, así que tanto gobiernos como farmacéuticas dejaron de lado a los antibióticos», ha dicho de la Fuente. «Pero los últimos estudios hechos por los gobiernos británico o estadounidense, entre muchos otros, han dejado claro que no, así que está volviendo el interés por desarrollar nuevas terapias».

Los límites están en la imaginación. Gracias a la biología sintética (producir cosas que no existen en la naturaleza pero inspirándose en ella), en teoría se pueden crear péptidos especializados en matar células cancerígenas, o para luchar contra la tuberculosis o la malaria. «Son moléculas muy prometedoras», ha concluido César de la Fuente.