El casco histórico de Cádiz comienza a caminar a paso lento hacia el final de su recuperación. Tras un parón de varios años, la iniciativa privada ha vuelto a ponerse manos a la obra para continuar la tarea de rehabilitar el caserío más deteriorado de esta zona de la ciudad, donde urge una intervención integral. Hasta 14 licencias de rehabilitación ha concedido la Delegación Municipal de Urbanismo en los últimos tres meses, principalmente a comunidades de propietarios y pequeñas promotoras de la ciudad, para ejecutar en los próximos meses reformas en viviendas o transformar edificios en los que se podrán sacar a la venta nuevas promociones de pisos ya rehabilitados.
Además, los empresarios están apostando también por la mejora de locales comerciales, restaurantes e incluso el cambio de fincas destinadas a viviendas para modificar su uso a apartamentos turísticos, gracias a una importante inversión, como ha ocurrido en el inmueble situado en la calle San José, número 39.
Entre las labores de rehabilitación más importantes, destaca la que realizará la promotora Punta San Felipe S. L, en los números 7 y 9 de la calle Concepción, que consistirá en el arreglo del edificio para un total de 18 viviendas; así como la obra prevista en Cervantes, 24, donde la empresa Servicios Inmobiliarios Gestión SAEA rehabilitará de forma parcial el inmueble para acondicionar viviendas. Asimismo, también se llevarán a cabo actuaciones puntuales como en la calle Navas, que se adecuará un local para dos pisos; en Arricruz, 4, que se derribará y se levantará una casa unifamiliar y un aparcamiento privado o en la calle San Roque, donde volverá a llevarse a cabo la rehabilitación integral de la finca situada en el número 4, permitiendo así mejorar la estética del barrio de Santa María, pionero en esta labor hace más de una década gracias a la inversión de la Oficina de Rehabilitación del Casco Histórico de la Junta de Andalucía.
Críticas a los bancos
Enrique Arroyo es uno de los promotores privados que sigue invirtiendo en la ciudad, a pesar de la crisis, y destaca el trabajo que están realizando los pequeños empresarios para seguir avanzando en sus tareas. «Antes hacíamos grandes proyectos y ahora nos centramos en otros más pequeños, pero lo importante es que no nos paramos», apunta el promotor. Asimismo este empresario critica las pocas facilidades que están dando las entidades bancarias a la iniciativa privada para seguir desarrollando sus actuaciones. «Este año es el peor de los últimos cinco de crisis económica, ya que los bancos no nos dan créditos y no podemos mantener el ritmo que nos gustaría», apostilla.
En este momento, Arroyo tiene en marcha varias labores de rehabilitación en el casco histórico, entre la que destaca la de la calle Cristóbal Colón, donde se construyen más de una veintena de pisos. Según el promotor, esta obra, que comenzó hace casi dos años, se encuentra al 85% de ejecución y si se cumplen los plazos previstos, estará terminada a finales del próximo mes de octubre o principios de noviembre a lo sumo.
Por otra parte, la Administración regional también ha comenzado a reactivar algunos de los proyectos que se habían quedado parados a causa de la importante crisis económica que sufren las instituciones públicas. En concreto, la Junta de Andalucía ya ha finalizado la actuación de la Casa Lasquetty, eliminando así una de las fincas con infravivienda más grande del barrio de Santa María y pronto podría reactivarse la operación del Callejón Osorio.
Por su parte, el Ente Público Andaluz de Infraestructuras y Servicios Educativos (ISE), dependiente de la Consejería de Educación, tiene previsto la reforma, mejora y modernización del Instituto de Educación Secundaria Columela.