La fiscalía de Bulgaria ha acusado al jefe de la compañía propietaria del barco 'Sv. Nikolay', interceptado la semana pasada frente a las costas de Cádiz con tres toneladas de cocaína, de complicidad en un delito de tráfico de drogas, informaron fuentes judiciales a la agencia EFE.
Doychin Doychev, director de la empresa Sea Born, fue arrestado después de conocerse el abordaje del barco, en una operación de la policía española que se saldó con la detención de sus 21 tripulantes búlgaros, y desde entonces se encuentra en prisión preventiva.
El juez también ha dictado prisión preventiva sobre otro detenido en Bulgaria en relación con el caso, el empresario de la construcción Ruslan Kolev, de 37 años, según explicó el ministro del Interior, Tsvetan Tsvetanov, en una entrevista publicada ayer por el diario búlgaro 24 Chasa. «Los investigadores han establecido que el acusado, Ruslan Kolev, gozaba de un alto estándar de vida gracias sus negocios en la esfera de la construcción. Pero estiman también que su actividad legal forma parte de lavado de dinero del narcotráfico», declaró el ministro.
El tercer detenido en relación del caso, H.H., de 46 años y de Sofía, ha sido puesto en libertad sin cargos.
Fuentes del Ministerio del Interior en Sofía informaron de que la hipótesis principal de la investigación búlgara es que el propietario del 'Sv.Nikolay' y el capitán sabían qué transportaba el barco y estaban al corriente en todos los detalles de la trama. Con anterioridad algunos responsables búlgaros sugirieron que no toda la tripulación estaba al tanto de las drogas que transportaba la nave. El capitán y los otros 20 tripulantes del barco pasaron a disposición judicial en Cádiz aunque el caso lo instruye la Audiencia Nacional.
No bajar la guardia
En relación a esta última operación antidroga desarrollada por la Policía Nacional, la Federación Provincial Antidroga de Cádiz Nexos volvía a destacar la «magnífica labor» que desempeñan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra el narcotráfico, si bien advierte que las particularidades de la provincia hacen preciso una «discriminación positiva». Por ello reclama que, al menos, «no se aminoren» los medios para acabar con esta lacra y «evitar que pueda darse la impresión de que Cádiz es un territorio fácil para traficar con droga», indicaba su presidente Francisco Mena.