La subida del IVA más común el próximo septiembre al 21%, tres puntos más, tendrá un efecto secundario que se traducirá en un aumento de la economía sumergida. Los técnicos del Ministerio de Hacienda agrupados en Gestha no entran en valoraciones sobre la idoneidad de la medida, pero sí reflexionan sobre el efecto que tendrá en economías como la gaditana, donde la economía sumergida mueve 5.332 millones de euros al año.
La evasión fiscal ha tenido un comportamiento ascendente en los últimos años, especialmente, desde que se inició la crisis. El portavoz de los técnicos de Hacienda, José María Mollinedo, reconoce que la subida del IVA provocará un mayor impago de los impuestos y alerta de que su aplicación retraerá el consumo doméstico. Las empresas, por tanto, tendrán que competir de manera feroz entre ellas mismas, pero también con los negocios no declarados. La economía sumergida es la que mayor tajada sacará con la aplicación del incremento del IVA, ya que, ante las dificultades de las economías domésticas serán los servicios más demandados aquellos que no incrementen su facturación por la nueva medida. Mollinedo subraya que sectores como el de la construcción y comercio minorista son los que están llamados a incrementar el fraude. Se trata de facturar sin IVA para mantener clientela.
Incidencia en el mercado laboral
El Gobierno pretende aplicar un nuevo IVA a partir del próximo 1 de septiembre con el fin de reducir aún más el déficit público que arrastra. Esta medida incluye otras complementarias que tratarán de reactivar la economía y, sobre todo, el consumo. Así, el Gobierno ha aprobado también medidas que afectan directamente al sector e intentan ser un medio de dinamización y reactivación ante una seria amenza de su caída. Está previsto que estas medidas entren en vigor el 1 de enero. Las más relevantes afectan, por ejemplo, a las rebajas: Hasta el momento existían dos periodos de rebajas diferenciados durante el año y su duración no podía exceder los dos meses. A partir de ahora los comercios podrán decidir sus propios periodos de rebajas y la duración.
Las medidas salpican también a los horarios comerciales. Se amplía de 72 a 90 horas semanales las permitidas y se establece libertad de horarios para los establecimientos de menos de 300 metros cuadrados. Igualmente se aprueba la apertura en festivos. Hasta el momento, como norma general, estaba permitida la apertura en 12 domingos o festivos, aunque las comunidades autónomas podían decidir reducir ese número a un máximo de ocho. A partir de ahora como norma general estará permitida la apertura en festivos y domingos un máximo de 16 y las comunidades autónomas que así lo decidan podrán reducir ese número a diez. Igualmente, el Gobierno obliga a delimitar en algunas ciudades zonas de «gran afluencia turística» que tendrán libertad de apertura en domingos y festivos.
El requisito para ser incluidas en esta lista es tener al menos 200.000 habitantes, registrar más de un millón de pernoctaciones anuales o recibir la visita de al menos 400.000 pasajeros de cruceros. Ninguna ciudad de la provincia los cumple.
Los técnicos de Hacienda insisten en que un periodo de recesión económica como el que vive España será muy difícil reactivar el consumo, al tiempo que alertan de una menor recaudación.
El sindicato Gestha presentará el próximo noviembre la evolución de la economía sumergida en España. Mientras tanto, mantiene los datos de 2009 que detallan como la economía sumergida de España es el 23,3% del PIB, un dato que concuerda con las estimaciones de Funcas y Visa. Los técnicos destacan que la economía sumergida tiene un componente fiscal y un componente laboral. Es decir, el 66,2% de la economía sumergida viene de la evasión, mientras que el 33,7% del impago a la Seguridad Social. Es decir, de cada 100 euros de dinero negro, 66 euros tienen su causa en la evasión fiscal y 33 al fraude a la Seguridad Social. En el caso de la provincia de Cádiz, la tasa sumergida es del 24,4%, lo que supone más de 5.000 millones de su PIB y un montante de 4.376 euros por habitante. Es la tercera de Andalucía y una de las más alta de España.
Los técnicos destacan que el volumen de evasión fiscal y laboral en España es de unos 89.885 millones de euros al año y son las grandes fortunas, las grandes empresas y las grandes corporaciones empresariales las que más eluden al fisco, con el 71,7% del total, seguido de las pymes y autónomos. De esta forma, los técnicos de Hacienda apuntan a que tres cuartos de la evasión fiscal en España se localiza en las 41.582 empresas de mayor tamaño.